El gobernador Alejandro Armenta Mier reveló que en lo que va de su administración, en la Fiscalía General del Estado (FGE) han sido removidos más de 100 agentes del Ministerio Público por supuestos vínculos con grupos del crimen organizado y por posibles filtraciones de información relacionada con carpetas de investigación, prácticas que comentó han permitido a presuntos delincuentes evadir la acción de la justicia.
Durante una entrevista radiofónica, el mandatario explicó que la depuración se realizó en coordinación con la fiscal de Puebla, Idamis Pastor Betancourt, como parte de una estrategia para combatir las redes de complicidad al interior de las instituciones encargadas de procurar justicia. Referenciageográfica
«Hay Ministerios Públicos que mientras se integra una carpeta de investigación, ya le están avisando a los delincuentes. Le pedimos a la fiscal actuar y lo ha hecho; se han cambiado más de 100 Ministerios Públicos en nuestra administración», señaló.
El mandatario morenista aseguró que estas prácticas son resultado de complicidades acumuladas durante varios años y llamó a denunciar cualquier conducta irregular de servidores públicos, ya sea del gobierno del estado, la Fiscalía o el Poder Judicial.
En este sentido, advirtió que ningún funcionario recibirá protección si existen indicios de participación en actos delictivos y recalcó que las denuncias deben presentarse contra jueces, magistrados o ministerios públicos que alerten a personas investigadas sobre órdenes de aprehensión o investigaciones en curso.
El gobernador también dio a conocer que la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno ha separado de sus cargos a más de 300 servidores públicos por presuntos actos de corrupción desde el inicio de la actual administración.
Frente a ello, aclaró que las investigaciones se desarrollarán con respeto al debido proceso, la presunción de inocencia y la dignidad de las personas, sin recurrir a «espectáculos» mediáticos.
Dentro de la reestructuración de la Fiscalía, el gobierno estatal autorizó recientemente la incorporación de 100 nuevos agentes del Ministerio Público, quienes fueron sometidos a exámenes de control de confianza antes de iniciar su capacitación e integrarse de manera gradual a las Casas de Justicia, a fin de fortalecer la institución y reducir riesgos de infiltración del crimen organizado.