GUADALAJARA, Jal., 16 de mayo de 2026.- Se acabó el sueño de la 13 para Chivas. En cambio, para el Cruz Azul se mantiene latente la esperanza de levantar la copa.
El único camino de La Máquina era la victoria. La buscó, la trabajó con paciencia y la consiguió. En un Estadio Jalisco que vistió sus mejores galas, el conjunto cementero se impuso por 2-1 al Rebaño Sagrado y con el 4-3 global, se convirtió en el primer finalista del Torneo Clausura 2026 de la Liga MX.
Con el empate 2-2 de la Ida, era La Máquina quien cargaba con la obligación de ir a buscar el partido. El único resultado que le valía para avanzar a la Final era ganar. El Guadalajara, en cambio, tenía que hacer un partido inteligente.
El equipo de Gabriel Milito está disminuido por la ausencia de cinco mundialistas mexicanos. Esta noche optó por sacrificar un nueve para ganar presencia en medio campo. El arranque no podría haber sido más emocionante, en un pletórico Estadio Jalisco, que volvió a ser sede de un partido de Liguilla del Rebaño Sagrado después de 16 años.
La grada estaba llena desde antes de comenzar el encuentro. El mosaico rojiblanco al salir los equipos a la cancha fue espectacular y el grito de “¡Chivas, Chivas!” retumbó como en los mejores tiempos de este recinto. Se jugaba apenas el minuto 5, cuando la defensa rojiblanca rechazó corto un centro al área.
En la media luna, Jeremy Márquez controló y se acomodó. Nadie alcanzó a salirle al paso. Soltó el disparo raso, cruzado, bien colocado. Oscar Whalley se tiró a su derecha.
El esfuerzo no fue suficiente para evitar que la redonda terminara en las redes. Gol de Cruz Azul, que por primera vez en la eliminatoria estaba al frente en el global.
Con ese gol estaba dentro de la Final. Duro golpe anímico para Chivas. Sin embargo, el equipo de Gabriel Milito ha demostrado ya en más de una ocasión que hoy tiene distinta sangre en la cancha. No se derrumba con un solo golpe.
El Estadio Jalisco estaba en silencio. Padecía el shock propio de una desventaja que nadie esperaba tan temprano. Pero esta vez, la reacción vino del campo. De los jugadores. Respuesta prácticamente inmediata.
Omar Govea se ubicó en la zona perfecta para alejarse de los defensores y también de mediocampistas. En ese espacio recibió. Nadie estaba cerca. No dudó en definir. Desde fuera del área, soltó la pierna. Disparo potente, raso, cruzado. De nada sirvió el lance de Kevin Mier. La redonda entró pegada al poste. Golazo de Chivas, para el 1-1, apenas al minuto 7.
Entonces explotó la tribuna del Coloso de la Calzada Independencia. Fue un grito estruendoso, como aquellos que hace años se escuchaban los domingos a mediodía con el Rebaño Sagrado sobre la cancha.
Un gol que ponía de nuevo al Guadalajara en la Final del Clausura 2026, aunque por delante todavía mucha historia por escribir. De nuevo Cruz Azul era el obligado. Y fue a buscarlo. Al ‘11, Christian Ebere cabeceó un tiro de esquina lanzado desde la izquierda. Remate cruzado que se fue por un costado.
Dos minutos después, Carlos Rotondi sacó un tiro que contuvo Oscar Whalley. Y más tarde, al ‘19, una pared dejó a Christian Ebere en buena posición dentro del área, pero la barrida milagrosa salvó al Rebaño Sagrado, enviando a tiro de esquina. Luego vendría el control por parte de Chivas.
Primero probó Efraín Alvarez con un disparo de fuera del área que se fue apenas por un costado, al ‘28. Y poco después, el gol se quedaría cerca en dos tiros de esquina. El primero, al ‘32, lo remató BRyan González y Kevin Mier salvó con un manotazo. Un minuto más tarde, de nuevo el Cotorro quedó en la orilla del área chica para rematar a quemarropa, pero el portero colombiano evitó de nuevo la caída de su arco.
En la segunda parte, La Máquina cargaba con absoluta obligación de ir en busca de un gol que le metiera a la Final del futbol mexicano. Y así lo hizo desde el arranque. No se había cumplido ni el primer minuto, cuando Carlos Rotondi alcanzó una pelota dentro del área. Oscar Whalley salió pero no llegaba. El cementero le ganó de cabeza. La pelota pasó angustiosamente por un costado. Milagro en el área rojiblanca.
Luego, el que fuera portero suplente del Guadalajara durante toda la temporada, tuvo intervenciones extraordinarias. Primero, al ‘53, quedó mano a mano frente a Carlos Rodríguez. Achicó de gran manera y le tapó el remate. Un minuto después, José Paradela soltó la pierna desde fuera del área. El arquero voló y con una mano desvió a tiro de esquina.
En la grada se encendió el grito: “¡Whalley, Whalley!”. La insistencia cementera encontró recompensa. Al minuto 65, Agustín Palavecino tomó la redonda fuera del área. Tiempo y espacio. Decisión rápida. Soltó un disparo que no llevaba demasiado, pero encontró fortuna: un desvió de la defensa cambió el rumbo que llevaba el esférico. Al lado opuesto al que ya iba Oscar Whalley. No alcanzó a regresar.
Con drama, la redonda llegó a las redes. Gol de Cruz Azul, que ya ganaba 4-3 el global. Ahora el Guadalajara necesitaba un tanto para meterse a la Final del futbol mexicano. La grada empezó a impulsar con fuerza. El equipo se lanzó al frente con la ilusión de estar a solo un gol de la meta.
Gabriel Milito realizó cambios completamente ofensivos. Terminó con tres delanteros en la cancha. Cruz Azul respondió acomodando a su defensa con mucho orden. En los minutos finales, incluso el arquero Oscar Whalley se lanzó en dos ocasiones al área a buscar un remate. No lo consiguió.
El visitante defendió como debía para dejar que transcurriera el reloj. Con el silbatazo final vino la fiesta celeste y el llanto rojiblanco. Gabriel Milito entró al campo a levantar a varios de sus jugadores que estaban derrumbados por la derrota.
Cruz Azul es el primer finalista del Torneo Clausura 2026 de la Liga MX. Para Chivas, el sueño de la 13 deberá esperar.
El texto original de este artículo fue publicado por la Agencia Quadratín en la siguiente dirección: https://jalisco.quadratin.com.mx/principal/termina-el-sueno-de-chivas-y-cruz-azul-es-finalista/