El auditor superior del estado, Germán Reyna Herrero, presentó su Plan Estratégico 2026-2033, y anunció que se certificará el “laboratorio de obra pública”, el cual permitirá la fiscalización de cada proyecto entregado. También se preparan auditorías electrónicas.
Al acudir a la sesión de Comisión de Control, Evaluación y Vigilancia de la Auditoría Superior, recordó que en siete años el órgano fiscalizador tuvo siete titulares, ahora el nuevo plan busca garantizar un alto desempeño institucional.
Explicó que el documento se sustenta en un diagnóstico integral de áreas de oportunidad y en estándares nacionales e internacionales de organismos como la INTOSAI (Organización Internacional de Entidades Fiscalizadoras Superiores) y la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos). Su premisa central es clara: “Puebla sin corrupción”, basada en la participación activa de instituciones, servidores públicos y ciudadanía.
Indicó que en los siguientes años se fortalecerá la fiscalización de alto desempeño mediante un modelo de auditoría moderno, preventivo y apoyado en herramientas digitales e inteligencia de datos. Este enfoque permitirá detectar riesgos de forma oportuna y mejorar la precisión, velocidad y profundidad en la revisión del uso de recursos públicos.
Entre las acciones destacan el reforzamiento metodológico de auditorías, la incorporación de análisis de riesgo, la transformación digital mediante plataformas electrónicas y la elaboración de informes accesibles para la población.
Además, la ASE Puebla impulsará mecanismos para comunicar los resultados de la fiscalización de forma clara y comprensible. A través de plataformas digitales con lenguaje ciudadano y datos abiertos, se facilitará el acceso a la información pública y se fortalecerá el marco normativo, priorizando una atención más eficiente a las solicitudes ciudadanas.
Indicó que la prevención será eje central de la estrategia anticorrupción, mediante la capacitación ética de servidores públicos, la coordinación con el Sistema Estatal Anticorrupción, la implementación de mecanismos digitales para recibir denuncias y la agilización de procesos de investigación de responsabilidades administrativas graves.
Herrero Reyna señaló que también se afianzará el vínculo con la sociedad a través de alianzas con instituciones académicas, organizaciones civiles y diversos sectores. Asimismo, se promoverán espacios de diálogo, capacitación y difusión en fiscalización superior, con enfoque incluyente, perspectiva de género y derechos humanos.
Apuntó que este diseño estratégico representa un salto cualitativo, pasar de una lógica reactiva a una visión preventiva, sistémica y orientada a resultados en la rendición de cuentas.
Para Puebla, significa contar con una institución que no solo detecta irregularidades, sino que contribuye a generar un entorno donde no haya espacio para la corrupción.
Además se firmarán convenios de colaboración para la fiscalización del cien por ciento de los recursos federales, ante el incumplimiento de cerca del 30 por ciento de los municipios.