Pedro Inzunza Noriega, alias Sagitario y/o Señor de la Silla, es señalado por autoridades federales como operador de confianza del grupo delincuencial encabezado por Fausto Isidro Meza Flores, también conocido como Chapo Isidro, por lo que un juez federal le ordenó prisión preventiva oficiosa.
Es así que la Fiscalía General de la República (FGR) señaló que dicha medida también fue impuesta a Miguel Ángel “N”, Gaudencio “N” y Juan Ramón “N”, tras declararse legal la detención de los cuatro presuntos criminales, ocurrida la tarde del 31 de diciembre de 2025 en Culiacán, Sinaloa.
De tal manera, que la FGR obtuvo prisión preventiva oficiosa en contra de estas cuatro personas por su probable participación en los delitos de posesión de armas de fuego, cartuchos y cargadores, todos de uso exclusivo de las fuerzas armadas, y contra la salud en su modalidad de posesión con fines de comercio.
Pedro “N”, Miguel “N”, Gaudencio “N” y Juan “N”, fueron detenidos en Culiacán, Sinaloa, como resultado de trabajos de inteligencia e investigación por parte del Gabinete de Seguridad del Gobierno de México, a través de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Secretaría de Marina (Marina), en coordinación con la FGR, luego de ejecutar un cateo en dicha ciudad, donde se aseguraron armas de fuego y narcótico.
Posteriormente, en audiencia inicial, el Ministerio Público Federal (MPF) de la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), logró que el Juez calificara de legal la detención de las cuatro personas y dictara prisión preventiva oficiosa, luego de que la defensa solicitara la duplicidad del término constitucional, para determinar su situación jurídica. Quedaron internos en el Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) No. 1, Altiplano, en el Estado de México.
El Sagitario y sus tres cómplices permanecerán presos en el Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) No. 1, Altiplano, ubicado en el Estado de México.
En Estados Unidos, el Departamento de Justicia (DOJ) informó en mayo de 2025 que Inzunza Noriega y su hijo, Pedro Inzunza Coronel, fueron señalados por cargos de narcoterrorismo, además de tráfico de drogas, incluido el fentanilo, y lavado de dinero, al identificarlos como líderes de una facción de la organización de los Beltrán Leyva, vinculada al Cártel de Sinaloa.