La supuesta doctora Diana Alejandra Palafox Romero, propietaria de la clínica clandestina “Detox” y señalada por la desaparición de Blanca Adriana Vázquez Montiel, carece de cédula profesional en el Registro Nacional de Profesionistas. La búsqueda bajo los criterios oficiales arrojó que no existe ningún registro que la acredite formalmente para ejercer la medicina en el país.
El hallazgo confirma que el establecimiento operaba en la ilegalidad sobre la Calzada Zavaleta número 2511, en la colonia Santa Cruz Buenavista. A pesar de no contar con la preparación académica avalada por las autoridades sanitarias, la mujer ofrecía y ejecutaba procedimientos estéticos de alta complejidad y riesgo, ostentándose falsamente como especialista médica ante sus clientes.
Antes de que las plataformas digitales del centro estético fueran dadas de baja tras el escándalo, el negocio promocionaba tratamientos invasivos y no invasivos. Entre su catálogo destacaban procedimientos peligrosos como la eliminación de grasa localizada en el abdomen, atenuación de cicatrices, corrección de flacidez facial y terapias para mejorar el tono de la piel.
La falta de acreditación profesional robustece la hipótesis de una negligencia médica oculta tras el caso de Blanca Adriana, de 37 años. La víctima presuntamente convulsionó el pasado lunes 18 de mayo durante una intervención abdominal por la que pagó 14 mil pesos, tras lo cual la supuesta doctora y sus cómplices la secuestraron inconsciente.
Actualmente, Diana Alejandra Palafox Romero, su hijo y una asistente del consultorio son los objetivos prioritarios de búsqueda por parte de la Fiscalía General del Estado. Los tres sospechosos huyeron del lugar tras incomunicarse y abandonar sus labores, dejando de responder las llamadas de los familiares y obstruyendo los accesos al tercer piso del edificio.
Las investigaciones ministeriales escalaron tras ejecutarse un cateo en el consultorio “Detox”, donde agentes investigadores recolectaron indicios sobre el funcionamiento del local. Paralelamente, las autoridades lograron localizar el vehículo Mini Cooper, con placas XVD-894-B de Tlaxcala, utilizado por los presuntos charlatanes para trasladar a la víctima, aunque la unidad estaba vacía.
Por su parte, usuarios en redes sociales han inundado de reclamos y advertencias los perfiles digitales que aún quedan de la clínica, los cuales apenas sumaban seis publicaciones desde noviembre de 2025. Colectivos y ciudadanos exigen justicia bajo consignas como “no vayan, desaparecen gente” y demandan la localización inmediata de la madre de familia.
Hasta el momento, la Fiscalía de Puebla mantiene el estatus de Blanca Adriana como desaparecida bajo la activación del Protocolo Alba, sin precisar si continúa con vida. Los allegados de la víctima exigen el pronto arresto de la falsa médica y su personal, quienes montaron un consultorio improvisado que operó durante tres meses sin supervisión.