El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia advirtió que cerca de 600 menores han muerto o resultado heridos en Líbano desde el inicio de la ofensiva israelí lanzada el 2 de marzo, un balance que refleja el fuerte impacto del conflicto sobre la población infantil.
Según expuso el organismo, más de 30 niños fallecieron y alrededor de 150 resultaron heridos solo durante la oleada de bombardeos ejecutada el miércoles por tropas israelíes contra distintos puntos del país, incluido el centro de Beirut. UNICEF señaló que la violencia sigue dejando consecuencias devastadoras para la niñez, con informes de menores rescatados entre los escombros, así como otros desaparecidos o separados de sus familias.
La agencia también alertó que muchos niños enfrentan traumas severos tras perder a seres queridos, sus hogares y cualquier sensación de seguridad. En paralelo, recordó que más de un millón de personas han sido desplazadas en todo el Líbano, entre ellas unos 390 mil menores, muchos de los cuales han tenido que huir por segunda, tercera o incluso cuarta ocasión.
Ante este panorama, UNICEF insistió en que el derecho internacional humanitario obliga a proteger a la población civil en todo momento, especialmente a la infancia, y pidió a todas las partes en conflicto extremar precauciones para resguardar tanto a civiles como a infraestructuras no militares. Asimismo, reclamó que se garantiza un acceso humanitario seguro, sostenido y sin obstáculos.
El organismo también llamó a frenar el uso de armas explosivas de amplio alcance en zonas densamente pobladas, al considerar que representan una amenaza letal para los niños. Mientras tanto, sus equipos en Beirut atienden a numerosos menores heridos y han ampliado la respuesta de emergencia mediante la distribución de suministros esenciales en refugios, material médico para centros de salud públicos y unidades móviles de atención urgente para familias desplazadas.
UNICEF subrayó además que, aunque en otros puntos de la región se han impulsado esfuerzos de alto el fuego, la actividad militar que persiste en el Líbano representa un riesgo serio para la tregua y para cualquier intento de alcanzar una paz duradera en el Oriente Próximo. En ese sentido, remarcó que los niños libaneses no pueden quedar relegados.
Por su parte, Save the Children advirtió que la crisis humanitaria en el Líbano se ha agravado tras la reciente oleada de bombardeos israelíes. La responsable sénior de Incidencia, Medios y Campañas de la organización en el país, Yara Hamadeh, señaló que muchos niños y niñas han quedado separados de sus familias y seres queridos en medio de un clima generalizado de miedo, incertidumbre y angustia.
Hamadeh relató que numerosas personas en Líbano comparan lo sucedido con la explosión de Beirut de 2020, debido a la magnitud del impacto y al hecho de que los ataques ocurrieron sin previo aviso y muy cerca de zonas civiles. Añadió que, según los informes disponibles, se registraron más de cien ataques aéreos en menos de diez minutos.
El representante de Save the Children afirmó que los equipos de la organización trabajan sin descanso para intentar reunir a los menores con sus familias, aunque reconoció que muchas personas murieron durante los bombardeos o después en hospitales, entre ellas varios niños, aun cuando todavía no existe un saldo definitivo porque la cifra de víctimas sigue aumentando.
También subrayó que esta nueva emergencia golpea a un país que ya arrastraba graves daños por la guerra y con servicios públicos al límite. En ese contexto, relató el testimonio de un menor que solo repetía su deseo de que todo volviera a ser como antes, una frase que, dijo, resume el anhelo de miles de niños de regresar a sus casas, a sus rutinas ya sus familias.
De acuerdo con las autoridades libanesas, cerca de mil 900 personas han muerto y más de seis mil han resultado heridas desde el comienzo de la ofensiva israelí. Tan solo en la oleada de ataques del miércoles, el saldo fue de más de 300 fallecidos y mil 100 heridos. Estos hechos ocurrieron apenas horas después de que Pakistán, en su papel de mediador, anunciara un acuerdo de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán que, en un primer momento, se dijo que abarcaría a toda la región de Oriente Próximo.