La Semana Santa, es la senda para acompañar con convicción, certeza y seguridad a Jesús en su camino a la cruz, pero, no en el significado del deber o compromiso de sufrir por sufrir, sino en un sufrimiento redentor, advirtió el arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, al ofrecer el Domingo de Ramos para alcanzar la paz en todo el mundo y a eliminar la persecución religiosa en Puebla y el globo para evitar feminicidios como el de la catequista Argelia Vargas Conde en San José Chiapa.
Además, llamó a todos los poblanos poblanas y a turistas a desarrollar un examen interior para renovar el espíritu y mejorar el entorno social.
Bajo el panorama bélico que se vive en Israel por su guerra en contra de Irán y de otros países, oró especialmente para que esas guerras fratricidas terminen, pero también realizó una oración especial para que las persecuciones religiosas en Nicaragua, en varios países del orbe y en México dejen de lastimar a millones de familias.
En compañía del obispo y subsecretario de la Congregación para el Culto Divino en la Santa sede, Aurelio García Macías, obispos auxiliares, Francisco Javier Martínez Castillo y Tomás López Durán, subrayó que esta semana, pero, especialmente, los días más santos en los que Jesús venció a la muerte al resucitar para dar una nueva oportunidad a los humanos de alcanzar la meta prevista por Dios para amar y ayudar al prójimo, acentuó que se debe trabajar en la unidad social.
La Semana Mayor —dijo—, es para reconciliarse con uno mismo y ayudar verdaderamente a los más vulnerables; «los cristianos estamos llamados a reafirmar nuestra fe y esperanza en Jesús» para que al final de esta semana se celebra a un Cristo vivo, glorioso, resucitado, transfigurado y presente en medio de su Iglesia.
Pidió a las y a los cristianos estar muy atentos a la palabra Dios, para inspirar a todos los corazones de toda la población, pero especialmente a los de cada familia, al igual que a los grupos vulnerables, como a los enfermos, a los adultos mayores y a los más pobres de los pobres.
Desde la Capilla del Sagrario, localizada en la 2 Sur y 3 Oriente parte trasera de Catedral, con decenas de cristianos, comenzó el Domingo de Ramos, pidió también por la unidad familiar y salió a procesionar por el atrio de la 3 Oriente para ingresar a la joya arquitectónica poblana por la puerta lateral de la derecha de la Puerta del Perdón, que luce un majestuoso adorno de ramos realizado por pobladores originarios de diferentes zonas de Puebla.
Monseñor aseguró que la coherencia entre el pensar y hacer, deberá reflejarse en los trabajos de cada persona, en la comunidad a donde se desenvuelven y a todos aquellos que se van encontrando al paso de sus vidas y de «nuestro» camino.
Priorizó que la Semana Santa es un llamado de Dios para ser misioneros, como Jesús que invitó invita a caminar y a entrar en los hogares a donde tiene un plan por la justicia.
Sánchez Espinosa pidió alcanzar ese misterio santo para observar «nuestras vidas» de alegría y de paz para tener la facultad de ayudar al prójimo.