El Black Friday 2025 llegó a Estados Unidos en medio de una incertidumbre económica que ha llevado a los consumidores a actuar con mayor cautela ya reducir su gasto en comparación con el año pasado. Según un informe de Deloitte , se prevé que los estadounidenses gasten un 4% menos que en 2024 , aunque el 82% aún planea participar en las compras durante este fin de semana, que incluye el Cyber Monday .
La Federación Nacional de Minoristas (NRF) estima que más de 187 millones de personas comprarán entre el Día de Acción de Gracias y el lunes 1 de diciembre , reflejando que, pese a la prudencia económica, el interés por las ofertas sigue siendo alto. Sin embargo, el estudio de Deloitte advierte que el 57% de los consumidores considera que la economía de Estados Unidos se debilitará en los próximos seis meses , lo que explica la moderación del gasto promedio, calculado en 622 dólares por persona , un descenso del 4% respecto al año anterior.
El panorama económico actual sigue afectado por la inflación y los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump a China , muchos de los cuales permanecen vigentes. Este contexto ha impactado con fuerza a las pequeñas y medianas empresas , que dependen de la producción china para mantener precios competitivos. Firmas como Loftie , dedicada a fabricar dispositivos inteligentes y lámparas, suspendieron operaciones ante gravámenes de hasta el 180% , explicó su director ejecutivo, Matt Hasset , quien señaló que la empresa tuvo que redirigir sus ventas fuera del mercado estadounidense .
De acuerdo con DCL Logistics , los sectores más afectados por los aranceles son los de productos electrónicos, ropa, calzado y artículos del hogar . En cambio, los grandes minoristas lograron protegerse al abastecerse con antelación , según la economista Arora Punit , profesora de la Universidad de la Ciudad de Nueva York , quien agregó que muchas compañías han recurrido a la “inflación de precios” , una práctica que consiste en reducir la cantidad o el tamaño de los productos sin modificar su precio final .
A pesar de la expectativa comercial, el Black Friday ha perdido parte de su significado original . En los años 80, el término se utilizaba para describir el punto en que los comercios pasaban de pérdidas a ganancias, pero en la actualidad, la extensión de los descuentos durante toda la semana o incluso más tiempo ha diluido su impacto. Según Punit , la jornada ha quedado opacada por el Cyber Monday , que concentra cada vez más las compras digitales.
El cambio también se refleja en los hábitos de consumo. Las largas filas frente a las tiendas han sido sustituidas por la preferencia por las compras en línea , y la inteligencia artificial (IA) junto con las redes sociales están transformando la experiencia de los consumidores. Durante el Día de Acción de Gracias , los estadounidenses gastaron 6.400 millones de dólares en compras digitales, un incremento del 5,3% respecto al año anterior, según datos de Adobe Analytics .
El estudio de Deloitte destaca que el 74 % de los consumidores jóvenes consulta a influencers antes de realizar sus compras y el 43 % utiliza herramientas de IA para descubrir productos o comparar precios. Además, uno de cada tres compradores planea recurrir a IA generativa , más del doble que en 2024. Plataformas como ChatGPT de OpenAI ya ofrecen guías de compra personalizadas basadas en las preferencias de los usuarios y en la información de los comercios.
El Black Friday 2025 confirma así una tendencia en evolución: los consumidores estadounidenses gastan menos, compran más en línea y confían cada vez más en la tecnología para decidir. En un entorno de inflación, cautela financiera y cambios digitales , el día más emblemático del consumo global ha perdido parte de su frenesí, pero no su lugar en el calendario económico mundial.