La piratería en México dejó de ser un fenómeno disperso para convertirse en un mapa de alta prioridad para las autoridades federales. Así lo evidenció el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), que identificó 158 mercados notorios de piratería en el país, con una concentración especial en la Ciudad de México, donde zonas como Tepito y las Plazas de la Tecnología encabezan la lista de vigilancia.
Durante la presentación del Estudio sobre mercados notorios de piratería en México, el titular del IMPI, Santiago Nieto Castillo, señaló que estos espacios no solo representan puntos de venta de mercancía ilegal, sino también focos donde se entrelazan dinámicas económicas, sociales e incluso de seguridad.
En el caso de la capital del país, se han intensificado operativos en zonas como Plaza Meave, donde recientemente fueron aseguradas alrededor de 25 toneladas de productos pirata, algunos vinculados con mercancía alusiva a la Copa Mundial de Futbol. También se han realizado intervenciones en espacios cercanos al Estadio GNP, donde se decomisaron artículos relacionados con el grupo surcoreano BTS.
El estudio del IMPI no se limita a la Ciudad de México. También identifica otros puntos críticos en distintos estados, como La Pulga en Nuevo León, La Fayuca en Puebla, El Pasito en Chihuahua, San Francisco del Rincón en Guanajuato y zonas comerciales como Plaza de la Tecnología y El Santuario en Jalisco.
De acuerdo con el informe, uno de los hallazgos más relevantes es la presencia de factores de riesgo adicionales en algunos de estos mercados. En el caso de San Juan de Dios y El Santuario, ambos en Jalisco, autoridades estatales han documentado la posible presencia de grupos delictivos, además de actividades relacionadas con la venta de productos ilegales.
El IMPI detalló que, según la información proporcionada por los gobiernos estatales, en al menos 4% de los mercados analizados se ha identificado algún vínculo con la delincuencia organizada, mientras que en 15% se reportan delitos asociados a su operación, como robo, fraudes, riñas y corrupción. En menor medida también se han detectado casos de extorsión, secuestro, homicidio, robo de vehículos e incluso trata de personas vinculada a explotación laboral.
El estudio, realizado entre julio y agosto de 2025, se construyó a partir de cuestionarios aplicados a autoridades estatales. Sin embargo, el propio documento reconoce limitaciones importantes, como falta de información en varios rubros y la ausencia de datos completos en algunos estados, lo que evidencia vacíos en los sistemas locales de registro y vigilancia.
En total, participaron 30 entidades federativas; Sonora y Veracruz no proporcionaron información. En contraste, Yucatán reportó el mayor número de mercados notorios con 29, seguido por Tamaulipas, Aguascalientes, Coahuila, entre otros estados.
No obstante, el titular del IMPI aclaró que el número de mercados reportados no define su nivel de prioridad. La estrategia nacional se enfocará en factores como el volumen de ventas, la afluencia de personas, la antigüedad del mercado y, especialmente, la posible relación con grupos delictivos.
Entre los impactos más comunes de la piratería destacan la caída en ventas del comercio formal (67%), la evasión fiscal (60%) y la violación a derechos de propiedad industrial (58%). También se reportan efectos en el empleo formal, la inversión y quejas ciudadanas en menor proporción.
Los productos más comercializados en estos espacios ilegales incluyen ropa, calzado, bolsas, cosméticos y artículos electrónicos, lo que refleja la amplia diversificación del mercado de la piratería en el país.