Durante trabajos de ampliación carretera en el municipio de Tehuitzingo, situado en la región de la Mixteca Baja, fueron localizados restos humanos en una zona rural conocida como “Puerto del Gato”, lo que derivó en la movilización de autoridades y el inicio de una investigación formal.
El descubrimiento ocurrió a inicios de marzo, cuando trabajadores realizaban labores de limpieza, deshierbe y medición sobre el tramo que conecta el paradero 31 con la desviación hacia el Señor de Tejalpa.
Al retirar la maleza, detectaron restos óseos parcialmente expuestos a un costado del camino.
En el sitio también fueron encontradas prendas de vestir, entre ellas ropa que, de manera preliminar, podría corresponder a una mujer, lo que abrió una posible línea de investigación en torno a la identidad de la víctima.
Pese a que el hallazgo se registró días antes, fue hasta la mañana del 15 de marzo cuando se notificó formalmente a las autoridades, quienes acudieron para acordonar la zona y realizar las diligencias correspondientes.
Peritos encargados del levantamiento de indicios señalaron que los restos podrían llevar varios años en el lugar, lo que sugiere que no se trataría de un hecho reciente, sino de un caso que permaneció oculto hasta el inicio de los trabajos carreteros.
La Fiscalía inició las investigaciones para determinar la temporalidad exacta, así como la posible identidad de la persona, a través de estudios forenses que permitan esclarecer las circunstancias de la muerte.
El hallazgo se suma a otros casos registrados en la región de la Mixteca poblana, donde en meses recientes han sido localizados restos humanos en distintos puntos, lo que mantiene la atención de las autoridades en esta zona.
Antecedentes recientes en la Mixteca poblana
El 5 de marzo de 2026, sobre la carretera Tehuitzingo–Acatlán de Osorio, fueron localizados restos humanos dispersos.
Autoridades informaron que, de manera preliminar, la víctima habría sido atropellada y arrastrada por varios kilómetros, lo que provocó la fragmentación del cuerpo.
Días después, en ese mismo corredor carretero, fue reportado el hallazgo de un cuerpo desmembrado abandonado a la orilla del camino, lo que derivó en una carpeta de investigación por posible homicidio, al presumirse que los restos fueron trasladados desde otro punto.
Asimismo, el 25 de enero de 2026, en el municipio de Tehuitzingo, fue encontrado el cuerpo de una persona colgado de un árbol en una zona rural, hecho que generó la movilización de cuerpos de seguridad y reforzó la preocupación por la incidencia de casos similares en la región.