La señora Félix Escalona Martínez, habitante de San José Zetina, comunidad perteneciente a la junta auxiliar de Azumiatla, en Puebla capital, denunció actos de intimidación por parte de elementos de la Policía Municipal y Estatal, por el intento de despojo de 400 hectáreas. A decir de ella, son los hijos del exgobernador de Puebla, Guillermo Pacheco Pulido, quienes buscan apropiarse del predio.
De acuerdo con la señora Félix, actualmente en esta zona viven cerca de mil 200 personas distribuidas en 300 viviendas. El caso más reciente de hostigamiento ocurrió el 29 de noviembre, aunque la problemática se arrastra desde hace 30 años.
Señaló que quienes buscan apropiarse de las tierras son Guillermo y Javier Pacheco Pensado, hijos del exgobernador de Puebla, Guillermo Pacheco Pulido. Según su testimonio, ambos se han coludido con autoridades del Ejecutivo y del Poder Judicial para obtener estos terrenos.
Indicó que las escrituras que respaldan la propiedad de los habitantes datan de 1930, mientras que los documentos de los Pacheco son de 2007.
El conflicto, dijo, se intensificó durante el sexenio de Mario Marín Torres, y tampoco recibieron apoyo durante las administraciones de Miguel Barbosa Huerta ni de Sergio Salomón Céspedes Peregrina.
En entrevista con e-consulta, detalló que han sido amedrentados, incluso para no solicitar servicios básicos como agua o electricidad. San José Zetina se encuentra a cerca de 40 kilómetros de la carretera, lo que complica el acceso y la llegada de ayuda.
Sobre el incidente del 29 de noviembre, Escalona relató que fue a las 05:00 horas cuando aproximadamente cinco patrullas ingresaron al poblado en lo que describió como otro intento por desalojarlos. Aclaró que en esa ocasión no hubo agresiones físicas.
“Se quieren quedar con nuestras tierras a como dé lugar, ya que nuestra propiedad colinda con una zona residencial muy conocida como Lomas de Angelópolis, y lo único que nos divide es una calle”, manifestó.
Recordó que desde 1994 se han presentado policías estatales y municipales para exigir que abandonen las tierras, pese a que los habitantes muestran escrituras antiguas como prueba de propiedad.
Expresó que han acudido en diversas ocasiones a Casa Aguayo para solicitar apoyo, sin recibir una respuesta favorable.
“Esto es un llamado a todas las autoridades para que nos escuchen. Toda la vida hemos luchado contra estos abusos; sólo queremos que se respete lo que nos pertenece”, añadió la denunciante.
La comunidad ha documentado con videos y fotos las acciones de elementos de la Policía Municipal de administraciones anteriores. En las grabaciones se observa a personal del Ayuntamiento y oficiales tomando fotografías a las viviendas de los pobladores.
Como medida de defensa, los habitantes fotografiaron las placas de los vehículos oficiales y de las camionetas del Ayuntamiento, argumentando que se trata de un posible abuso de poder.