“El estrés nos está matando”, dijo en entrevista Margarita, maestra de preescolar en Puebla, quien apuntó que la sobrecarga de trabajo en los docentes deteriora su salud física y emocional. Por separado, su voz fue secundada por otros educadores que, como ella, están rebasados por el exceso de labores que va más allá de su tiempo en las aulas y los priva de convivir con sus familias.
Este 15 de mayo se conmemora el Día del Maestro y la Maestra, una profesión que en Puebla está marcada por salarios bajos, jornadas extensas y cargas laborales que, en ocasiones, se prolongan hasta la madrugada, de acuerdo con lo que narraron docentes de distintos grados y municipios del estado.
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Margarita, quien atiende el tercer año de un kínder de Puebla, sostuvo que su trabajo no se limita únicamente al tiempo en las aulas, ya que después de eso también se ocupa con labores administrativas y la planeación de sus clases del siguiente día.
Incluso, dijo que ahora también se encargan de velar por la salud física y mental de los estudiantes, lo que suma a la ya cargada agenda de trabajo. Este cúmulo de actividades hace que su día se llene de estrés y termine hasta la madrugada.
“Es el estrés el que nos está matando a los maestros. ¿En qué nos afecta? Pues que siempre andamos angustiadas, siempre andamos con esa zozobra de ver qué va a pasar o que ya me están amenazando porque no entregué a tiempo, entonces, son cositas que nos llegan a afectar”, declaró.
José Velázquez Ruiz, profesor de bachillerato en el municipio de Felipe Ángeles, estuvo cerca de experimentar la frase de Margarita. Sostuvo que, debido al estrés y la presión generada por la carga de trabajo —que se sumaron al padecimiento de diabetes— sufrió un preinfarto.
Yo tengo diabetes y sí me estoy mermando mucho por todo esto. He tenido un preinfarto, precisamente, por toda la cuestión del estrés
Expresó
Otra afectación en su vida diaria es el hecho de que casi no pasa tiempo con su familia, igualmente por atender su trabajo como docente o, en ciertos casos, por los constantes llamados de directivos y superiores que le demandan atención.
Entre revisar tareas, preparar exámenes, el periodo de evaluación, los días de retroalimentación y otras actividades no académicas, Velázquez Ruiz aseguró que sus jornadas se extienden de tres a cuatro horas en casa, mismas que no se le pagan.
“Pues sí, el trabajo es complicado porque aparte de las horas que estás frente a grupo, pues tienes tus planeaciones, tienes que organizar otras actividades. Ahorita con todo lo que viene del ABC de las Emociones, pues también tienes que participar en todo lo que es la formación socioemocional, artística y deportiva de los jóvenes”, declaró.
Para Alejandro Rivera, supervisor de la región poniente de Puebla y antes profesor de educación física, los docentes son quienes “pagan los platos rotos” del trabajo administrativo. Para ellos, dijo, no hay horario de entrada ni de salida, pues lo usual es que inicien a primera hora y terminen de noche.
Una afectación que mencionó es la económica, ya que los trabajadores que, como él, se trasladan diariamente a diferentes municipios deben pagar por transporte y, de ser necesario, alojamiento. Esto llega a consumir hasta el 50 por ciento de su salario y les deja poco tiempo para ver a sus hijos.
O sea, en cuestión de la relación familiar sí me afecta. Y en cuestión económica, pues rentar casa, pagar autobuses, son muchos gastos que se hacen, yo diría que un 50 por ciento y un 50 por ciento para mi casa
Dijo
Para el entrevistado, es necesario un ajuste salarial para los docentes a fin de que se sientan valorados y su pago vaya acorde a sus necesidades.
Carmen Muñoz trabaja en una primaria del municipio de Xiutetelco, una profesión que, en sus palabras, le generó estrés y dolores físicos debido a la sobrecarga laboral.
“En la salud, pues a veces el estrés, el cansancio, el dolor de cabeza de estar ahí pensando qué vamos a hacer o cómo le vamos a hacer para que los niños aprendan”, dijo, al mismo tiempo en que mencionó que la relación con su pareja se ha visto deteriorada por lo demandante de su trabajo.
A su modo de verlo, afirmó que el trabajo administrativo no está mal, pero dijo que les deberían dar tiempo para llevarlo a cabo dentro de la escuela, esto con la finalidad de llevarse la menor cantidad de trabajo al hogar.