CIUDAD DE MÉXICO. – En un partido de alta intensidad que mantuvo en vilo a todo el país, la Selección Mexicana quedó eliminada de la Copa del Mundo 2026 tras perder 3-2 ante su similar de Inglaterra en los octavos de final. El encuentro, disputado en la cancha del Estadio Ciudad de México, sepultó una vez más la aspiración del conjunto nacional de romper la barrera de los octavos, una racha que arrastra desde 1986.
A pesar de que el equipo dirigido por Javier Aguirre llegó al compromiso con paso perfecto y manteniendo su portería invicta en la fase de grupos, pagó un precio muy alto por desatenciones defensivas puntuales. La contundencia de figuras como Jude Bellingham y Harry Kane terminó por marcar la diferencia en favor del cuadro europeo.
Primer tiempo: Golpes ingleses y reacción histórica
El encuentro comenzó con un México propositivo que parecía adueñarse de las acciones en el Coloso de Santa Úrsula; sin embargo, Inglaterra golpeó primero y de forma consecutiva. Aprovechando los espacios generados por la velocidad de Marcus Rashford por la banda derecha, Jude Bellingham firmó un doblete en cuestión de minutos que congeló momentáneamente los ánimos de la afición local.
A pesar del vendaval británico, el «Tri» no bajó los brazos y reaccionó antes de irse al descanso. En una jugada a balón parado, Julián Quiñones mandó el balón al fondo de las redes para acercar a México en el marcador. Con esta anotación, el delantero igualó de forma histórica a Javier ‘Chicharito’ Hernández y Luis ‘Matador’ Hernández como uno de los máximos artilleros mexicanos en Copas del Mundo.
Segundo tiempo: Drama de penales y un cierre cardíaco
En la parte complementaria, el trámite del partido volvió a complicarse para los locales cuando el silbante decretó una pena máxima en favor de Inglaterra. El delantero Harry Kane fue el encargado de ejecutar de manera correcta desde los once pasos para ampliar la ventaja de los «Three Lions» a 3-1.
La respuesta azteca fue inmediata. Pocos minutos después, el propio Kane cometió una infracción dentro de su área que derivó en un penal para México. Raúl Jiménez asumió la responsabilidad y cobró con maestría para poner el 3-2 definitivo, encendiendo nuevamente las tribunas.
El cierre del encuentro se tornó dramático tras la expulsión del defensor inglés Jarell Quansah, lo que dejó al conjunto europeo en inferioridad numérica. Con un hombre más sobre la cancha, los dirigidos por el «Vasco» Aguirre se volcaron por completo al ataque, saturando el área rival con centros y disparos de peligro. Sin embargo, la resistencia de la zaga inglesa y una serie de atajadas espectaculares del guardameta Jordan Pickford impidieron el gol del milagro.
Con el silbatazo final se consumó la eliminación de México en su propia casa, mientras que Inglaterra amarró su boleto a los cuartos de final, donde se medirá ante la selección de Noruega.