Trump reaviva tensiones globales tras la caída de Maduro: apunta ahora a Groenlandia, Cuba y Colombia
Durante su vuelo de regreso a la capital desde Florida, Trump sostuvo que Groenlandia “está rodeada de barcos rusos y chinos”, y argumentó que el control del territorio es necesario por motivos de seguridad nacional. Consultado por The Atlantic sobre si la intervención en Venezuela podría anticipar una acción similar en Groenlandia, el presidente respondió: «Ellos lo verán por sí mismos. Realmente no lo sé».
En su reciente Estrategia de Seguridad Nacional, Trump estableció como prioridad recuperar la “preeminencia estadounidense en el hemisferio occidental”. También ha reivindicado la Doctrina Monroe y el Corolario Roosevelt como fundamentos de su política exterior, defendiendo una postura más firme hacia los países vecinos.
Las declaraciones del mandatario y la operación militar en Caracas han generado inquietud en Dinamarca, nación que ejerce soberanía sobre Groenlandia. La primera ministra Mette Frederiksen afirmó que Estados Unidos “no tiene derecho a anexar el territorio” y exhortó a Washington a detener sus amenazas contra “un aliado histórico y un pueblo que no está en venta”. Recordó además que, como miembro de la OTAN, Dinamarca ya brinda a Estados Unidos un amplio acceso al territorio ártico mediante acuerdos de seguridad.
El gobierno danés emitió además una declaración conjunta de la Unión Europea en la que reafirmó que el pueblo venezolano debe decidir su futuro, mientras Trump prometía “gobernar” Venezuela y presionaba a la presidenta interna, Delcy Rodríguez, para alinearse con Estados Unidos.
Las tensiones aumentaron cuando la exfuncionaria republicana Katie Miller publicó una imagen de Groenlandia con los colores de la bandera estadounidense y el texto “PRONTO”, lo que provocó indignación en Dinamarca. El embajador Jesper Møller Sørensen respondió exigiendo respeto por la integridad territorial del Reino de Dinamarca.
Trump ha reiterado en múltiples ocasiones su interés por Groenlandia y no descarta el uso de la fuerza para controlar el territorio ártico, rico en minerales y con relevancia estratégica. Hace menos de dos semanas nombró al gobernador de Luisiana, Jeff Landry, como su enviado especial, encargado de “hacer de Groenlandia una parte de Estados Unidos”.
En paralelo, las tensiones con Cuba se intensificaron luego de que Rubio afirmara que el régimen enfrenta “graves problemas”. En una entrevista con NBC, aseguró que agentes cubanos formaban parte del equipo de seguridad de Maduro y operaban dentro del aparato de inteligencia venezolano. En respuesta, el gobierno cubano informó que 32 oficiales murieron durante la operación militar estadounidense.
Trump señaló que la economía cubana, debilitada por décadas de embargo, está en caída libre y se deteriorará aún más tras la caída de Maduro, quien suministraba petróleo subsidiado a la isla. “Está cayendo”, dijo el mandatario. “Está cayendo para la cuenta”.
Antes de regresar a Washington, Trump también lanzó críticas contra el presidente colombiano Gustavo Petro, a quien calificó de “un hombre enfermo que le gusta hacer cocaína y venderla a Estados Unidos”. Recordó que su administración impuso sanciones a Petro, su familia ya un funcionario de su gobierno por supuestos vínculos con el narcotráfico, y no descartó una intervención militar.
El presidente destacó que su gobierno ha intensificado las operaciones contra el contrabando de drogas en el Caribe y el Pacífico, tanto en embarcaciones procedentes de Venezuela como de Colombia. Además, el año pasado, Estados Unidos incluyó a Colombia en la lista de países que no cooperan en la lucha antidrogas, medida que redujo la asistencia estadounidense. Consultado sobre la posibilidad de una acción militar, Trump respondió: “Me suena bien”.