Connect with us

Geek

YouTube extiende la duración de los Shorts a tres minutos

Published

on

YouTube ha anunciado una actualización importante para su formato de videos cortos, los Shorts, los cuales podrán tener una duración de hasta tres minutos a partir del 15 de octubre de 2024. Este cambio, que responde a una de las peticiones más recurrentes de los creadores de contenido, busca mejorar la flexibilidad creativa y la capacidad de conexión con las audiencias. Previamente, los Shorts estaban limitados a solo 60 segundos, lo que obligaba a los creadores a resumir su contenido de forma muy condensada.

Con esta nueva extensión de tiempo, YouTube está apuntando a hacer sus Shorts más competitivos frente a plataformas rivales como TikTok, que ya permite videos de hasta 10 minutos. Este movimiento refleja una tendencia creciente en las plataformas de video hacia la expansión de las opciones de contenido, intentando satisfacer la demanda tanto de creadores como de usuarios que buscan experiencias más ricas y dinámicas.

El cambio en la duración no llega solo, ya que YouTube también está introduciendo una serie de herramientas diseñadas para facilitar el proceso de creación. Entre ellas destacan las nuevas plantillas, que permitirán a los creadores utilizar estilos ya predefinidos para sus Shorts, lo que simplifica la producción de contenido visualmente atractivo. Además, a finales de 2024, estará disponible Veo, un modelo de inteligencia artificial generativa desarrollado por Google DeepMind, que permitirá a los creadores editar videos con mayor facilidad, modificando fondos y generando clips autónomos con ayuda de la IA.

Nuevas funciones y tendencias
Junto con la extensión de la duración, YouTube también está rediseñando el reproductor de Shorts, colocando el contenido de los creadores en el centro de la experiencia de usuario. Este rediseño incluirá una nueva página de tendencias para dispositivos móviles, la cual mostrará qué Shorts están siendo populares en diferentes países. También se incluirá la posibilidad de previsualizar comentarios directamente desde el feed de Shorts, sin necesidad de ingresar en la sección de comentarios​(
Search Engine Journal.

Un paso adelante en la guerra del contenido corto
Este cambio representa una respuesta directa a la competencia feroz en el espacio de los videos cortos, donde TikTok ha ganado terreno al expandir la duración de sus videos. Con la nueva capacidad de mezclar clips de la vasta biblioteca de YouTube directamente desde la cámara de Shorts, los creadores tendrán aún más herramientas para atraer y cautivar a sus audiencias, generando contenido fresco y dinámico a partir de videos existentes​.

Este conjunto de actualizaciones refuerza la intención de YouTube de consolidarse como líder en la creación de contenido corto, ofreciendo a los creadores más tiempo, más herramientas y una mayor flexibilidad para explorar su creatividad. Con esta nueva capacidad, los Shorts de YouTube están listos para dar un paso adelante y competir cara a cara con los gigantes del contenido de video en formato corto.

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Geek

La IA no es inteligente, solo automatiza el razonamiento

Published

on

By

Un modelo de lenguaje tiene la capacidad de argumentar con solidez una política pública y, segundos más tarde, sostener la postura contraria. Mientras que en un ser humano esta versatilidad reflejaría flexibilidad mental o pura retórica, en la máquina obedece simplemente a un cambio de instrucción (prompt). La fluidez del texto no revela qué ha comprendido el sistema ni su grado de compromiso con lo que afirma.

Articular argumentos no equivale a comprender su significado real, su pertinencia o el alcance de sus consecuencias. En la experiencia humana, estas dimensiones operan entrelazadas bajo el concepto general de inteligencia. Sin embargo, el avance de la tecnología actual nos exige segmentar estos procesos de forma más rigurosa.

Para entender esta diferencia, la filosofía clásica distinguía entre ratio e intellectus. Como explicaba Tomás de Aquino, no se trata de dos mentes distintas, sino de dos modos de operar: la ratio avanza paso a paso infiriendo y justificando, mientras que el intellectus capta la verdad de fondo de forma inmediata. Hoy en día, un algoritmo puede replicar una cadena lógica impecable sin entender realmente por qué sus premisas son válidas o cuándo dejan de ser aplicables.

Aunque estas nociones nacieron para describir la mente humana, sirven de analogía para el entorno digital: los modelos organizan datos, completan esquemas argumentales y simulan inferencias con gran precisión. Su alto rendimiento discursivo no implica que posean inteligencia en sentido amplio, sino que han logrado automatizar la mecánica del razonamiento sin alcanzar la verdadera comprensión.

El intento de mecanizar el pensamiento viene de lejos. En el siglo XVII, Hobbes definió el razonamiento como un mero cálculo, y en 1950 Alan Turing replanteó el debate con su famoso «juego de imitación» para evaluar si una máquina podía hacerse pasar por humana. Aquel experimento abrió una fructífera ruta de investigación, pero no resolvió el misterio de qué significa pensar.

Por su parte, el procesamiento estadístico del lenguaje también tiene precedentes clave. En 1913, Andréi Márkov analizó miles de letras para calcular la probabilidad de transición entre vocales y consonantes, mientras que Claude Shannon construyó en 1948 patrones del idioma inglés agregando contexto. Aunque las frases resultantes parecían cada vez más naturales, carecían de intención comunicativa.

Los modelos actuales llevan esa lógica estadística a un nivel masivo: procesan fragmentos de texto y prevén la palabra más probable dentro de un contexto gigante. Su objetivo durante el preentrenamiento es generar secuencias coherentes, no verificar su veracidad. Por ello, una respuesta perfectamente redactada puede contener verdades o falsedades por igual, ya que la fluidez sintáctica no garantiza la validez de los datos.

Esta realidad genera un debate abierto en la comunidad científica. Parte de los lingüistas argumenta que manipular reglas del lenguaje sin contacto real con el mundo impide la existencia de un significado verdadero. En contraste, otros investigadores señalan que las complejas conexiones internas que aprende el modelo constituyen una forma válida de representación conceptual.

La evidencia actual muestra que estos sistemas han aprendido patrones lingüísticos extraordinariamente complejos, pero una respuesta correcta no demuestra la comprensión subyacente. En términos analógicos, la IA destaca como una herramienta avanzada de ratio, pero carece por completo de intellectus.

Esta distinción cobra vital importancia cuando las respuestas automáticas influyen en el mundo real. En el sector salud, un algoritmo puede resumir historiales médicos, pero es el especialista quien debe evaluar los síntomas y responsabilizarse del tratamiento. En el ámbito legal, la máquina redacta borradores de contratos en segundos, pero la validación y firma quedan en manos del abogado. En la investigación, los modelos pueden sugerir hipótesis, pero la validación empírica corresponde al científico.

A esto se suma un importante riesgo social: al atribuir capacidad intelectual a las máquinas basándonos solo en su velocidad y volumen, corremos el riesgo de redefinir la propia inteligencia humana bajo parámetros puramente cuantitativos. En una cultura impulsada por la eficiencia inmediata, procesos clave como la deliberación, la verificación de fuentes y el cuestionamiento crítico corren el peligro de ser relegados por considerarse improductivos.

El propio concepto de «inteligencia artificial» nació en la propuesta de 1955 para el histórico seminario de Dartmouth. Sus impulsadores planteaban que cualquier aspecto del aprendizaje podría describirse minuciosamente para ser simulado por una máquina. Conviene enfatizar ese verbo: simular los aspectos externos del pensamiento no equivale a replicar la mente en su totalidad.

Siete décadas después, los avances han superado cualquier previsión inicial, dando lugar a herramientas potentes que agilizan el trabajo intelectual. Sin embargo, resulta crucial evitar confundir el rendimiento técnico con la capacidad de comprensión. Saber responder no lo es todo; la verdadera inteligencia radica en entender el porqué de la respuesta, sus límites y cómo actuar ante ella.

Continue Reading

Geek

Bebés modificados genéticamente: La ciencia está lista, pero la ética aún no

Published

on

By

Nuevas investigaciones con técnicas de edición de bases demuestran que es posible modificar el ADN embrionario con una precisión sin precedentes, lo que acerca la posibilidad de la terapia génica hereditaria, pero reabre intensos dilemas bioéticos.

Investigadores de la Universidad de Cambridge y la Universidad de Columbia han logrado modificar embriones humanos tempranos utilizando «edición de bases». Esta versión refinada de la tecnología CRISPR permite alterar letras individuales del ADN sin romper la cadena genética, reduciendo sustancialmente el riesgo de provocar anomalías cromosómicas graves en comparación con métodos anteriores.

Entre los principales hallazgos, el equipo de Cambridge desactivó el gen NANOG —fundamental para la formación del embrión y la placenta— para descifrar el desarrollo celular temprano. Por su parte, el estudio de Columbia intervino los genes PCSK9 y HBG, vinculados al control del colesterol y la producción de hemoglobina, confirmando una mayor exactitud en el proceso.

A pesar del avance, los científicos advierten que la aplicación clínica de esta tecnología afronta dos limitaciones técnicas críticas:

  • Mosaicismo: la edición genética no siempre se refleja en la totalidad de las células del embrión.
  • Efectos fuera de objetivo: alteraciones imprevistas en zonas no planificadas del genoma.

El progreso técnico ha reactivado la discusión ética mundial. Mientras la comunidad científica destaca su potencial para prevenir enfermedades hereditarias graves, expertos en bioética advierten sobre el riesgo de derivar hacia la creación de «bebés de diseño» y acentuar brechas de desigualdad social. Por el momento, la modificación de la línea germinal humana continúa prohibida en más de 70 países hasta contar con garantías absolutas de seguridad.

Continue Reading

Geek

Los robots humanoides de China han estado apoderándose del mercado global. Ahora EE.UU. los prohíbe

Published

on

By

La Administración Trump prohibió las nuevas importaciones de robots humanoides, cuadrúpedos y convertidores de potencia clave de fabricantes extranjeros, citando «riesgos inaceptables» para la seguridad nacional, la ciberseguridad y la infraestructura crítica de Estados Unidos.

La medida, impulsada por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) se basó en una determinación de seguridad nacional tomada el lunes por un organismo interinstitucional convocado por la Casa Blanca, que advirtió que los robots conectados a internet podrían plantear riesgos para la privacidad de los datos y vulnerabilidades de ciberseguridad. Funcionarios estadounidenses han planteado anteriormente preocupaciones similares para bloquear la venta de vehículos eléctricos fabricados en China en Estados Unidos.

El veto busca proteger la cadena de suministro estadounidense en medio de la creciente rivalidad tecnológica entre Washington y Pekín. China lidera el sector a nivel global con más de 140 fabricantes y concentró el 90% de los envíos mundiales el año pasado.

En respuesta, la cancillería china acusó a EE.UU. de abusar del concepto de seguridad nacional y advirtió que el proteccionismo perjudicará a las empresas y consumidores estadounidenses. Mientras los fabricantes chinos anticipan redirigir sus exportaciones hacia Europa, analistas prevén que la restricción beneficiará a competidores estadounidenses como Tesla, Figure AI y Boston Dynamics.

Continue Reading

Tendencia

Copyright © 2021 La Hora