Los precios de la gasolina en Estados Unidos rebasaron este martes el promedio de 4 dólares por galón por primera vez desde 2022 , en medio del impacto que ha generado la guerra con Irán sobre los mercados energéticos internacionales.
De acuerdo con datos de AAA , el precio promedio nacional de la gasolina regular se ubicó en 4.02 dólares por galón , es decir, más de un dólar por encima del nivel que tenía antes del inicio del conflicto. La última ocasión en que los automovilistas estadounidenses enfrentaron un costo similar fue hace casi cuatro años, después de la invasión de Ucrania por parte de Rusia .
Aunque se trata de un promedio nacional, en varios estados los conductores ya pagaban desde hace tiempo cantidades superiores a los 4 dólares por galón . Las diferencias entre entidades responden a diversos factores, entre ellos la cercanía del suministro y los distintos esquemas de impuestos.
Desde que Estados Unidos e Israel comenzaron una ofensiva conjunta contra Irán el pasado 28 de febrero , el precio del petróleo crudo , principal componente de la gasolina, ha registrado incrementos acelerados y fuertes variaciones. El conflicto ha provocado varias alteraciones en la cadena de suministro y recortes de producción entre importantes exportadores de crudo en el Oriente Medio .
El encarecimiento del combustible no se limita a territorio estadounidense. En otras regiones del mundo, los consumidores también resienten alzas importantes. En París , por ejemplo, la gasolina se vende en 2,34 euros por litro , equivalente a 2,68 dólares , lo que representa alrededor de 10,27 dólares por galón .
Este aumento en los combustibles amenaza con presionar aún más a la economía y trasladarse a otros bienes y servicios. Tanto familias como empresas enfrentan mayores dificultades por el incremento en el costo de vida , y el mayor gasto en gasolina podría obligar a muchos hogares a recortar recursos destinados a otras necesidades.
Además, el alza en los combustibles puede reflejarse en otros pagos cotidianos, como las facturas de servicios públicos y el precio de numerosos productos de consumo diario. En un año de elecciones de mitad de mandato , el tema se ha convertido en un punto central del debate político en Estados Unidos .
En ese contexto, los demócratas han intensificado sus críticas contra Donald Trump y los republicanos , mientras el Partido Republicano busca conservar sus mayorías en el Capitolio . Una encuesta de AP-NORC reveló que el 45% de los adultos en el país está “extremadamente” o “muy” preocupado por su capacidad para pagar gasolina en los próximos meses. La cifra contrasta con el 30% registrado poco después de que Trump ganó las elecciones presidenciales de 2024 con promesas de reducir costos.
A corto plazo, los analistas advierten que el impacto podría trasladarse con especial fuerza a los alimentos , debido a que requieren reabastecimiento constante ya que el aumento en los costos de transporte termina elevando los precios al consumidor.
El movimiento de mercancías y paquetería también ya muestra afectaciones. El Servicio Postal de Estados Unidos busca aplicar un recargo temporal adicional del 8% en algunos de sus servicios más utilizados, entre ellos Priority Mail .
Por su parte, el diésel , indispensable para unidades de carga y reparto, alcanzó un promedio de 5,45 dólares por galón , frente a los 3,76 dólares que costaba antes del inicio de la guerra, también según cifras de AAA .
Si el conflicto se prolonga, los especialistas no descartan nuevos aumentos. Buena parte del tránsito de buques petroleros por el estrecho de Ormuz , por donde normalmente circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial, continúa paralizado. Esta situación ha derivado en recortes por parte de grandes productores de la región que no tienen condiciones para colocar su crudo en el mercado. A ello se suman los ataques de Irán , Israel y Estados Unidos contra instalaciones de petróleo y gas , lo que ha elevado la preocupación por el suministro energético.
En un intento por contener la escalada, la Agencia Internacional de la Energía anunció la liberación de 400 millones de barriles de petróleo de las reservas de emergencia de sus países miembros. Entre ellos figura Estados Unidos , pese a que inicialmente Trump había minimizado la necesidad de recurrir a esas reservas.
Asimismo, el gobierno de Trump flexibilizó sanciones para permitir la salida de parte del petróleo procedente de Venezuela y, de manera temporal, también de Rusia . La Casa Blanca informó además que eximirá durante 60 días ciertos requisitos de transporte marítimo contemplados en la Ley Jones , una legislación con más de un siglo de antigüedad.
Pese a estas medidas, todavía no existe certeza de que el alivio llegue pronto a los consumidores. El comportamiento del mercado de la gasolina depende de múltiples variables. Las refinerías compran petróleo crudo con anticipación, por lo que algunas seguirán operando con insumos más caros durante un tiempo. Además, cualquier aumento en la oferta tarda en reflejarse en los precios finales.
A esto se suma un factor estacional. En esta época del año, la gasolina en Estados Unidos suele encarecerse por el aumento en la demanda, ya que más conductores salen a carretera y buscan abastecerse. También influye la llegada de la mezcla de combustible de verano, cuya producción resulta más costosa que la de invierno.
Si bien Estados Unidos es un exportador neto de petróleo, no está aislado del comportamiento de los precios internacionales. Aunque el país no ha resentido un impacto tan severo como otras regiones más dependientes del combustible de Oriente Medio , especialmente en Asia , sigue expuesto a las variaciones del mercado global.
El petróleo se comercializa como una materia prima a escala internacional. Además, gran parte de la producción estadounidense corresponde a crudo ligero y dulce , mientras que muchas refinerías de las costas Este y Oeste están diseñadas para procesar crudo más pesado y agrio. Por esa razón, el país todavía necesita importar parte del combustible que consume.
Los conflictos geopolíticos ya han demostrado en otras ocasiones su capacidad para disparar los precios. En junio de 2022 , el promedio nacional de la gasolina regular en Estados Unidos superó los 5 dólares por galón , casi cuatro meses después del inicio de la guerra en Ucrania y de la imposición de sanciones internacionales contra Rusia , uno de los grandes productores de petróleo.
Después de ese episodio, los precios comenzaron a ceder. Hasta antes de este martes, el promedio nacional se había mantenido por debajo de los 4 dólares por galón desde mediados de agosto de 2022 .