El colectivo Mal Habladas MX denunció la operación de al menos ocho grupos de Telegram en Puebla dedicados a la comercialización y difusión de fotografías y videos íntimos sin consentimiento.
La emergencia de nuevos grupos en Telegram, donde supuestamente se comercializan imágenes íntimas de mujeres sin su consentimiento, ha suscitado preocupación en Puebla. Diversas organizaciones civiles han denunciado que estas redes operan mediante pagos o intercambio de fotografías y alertaron sobre la posible implicación de menores de edad entre las víctimas, lo cual intensifica la gravedad de los delitos investigados.
Este caso reactiva el debate global sobre la violencia digital y guarda paralelismos con investigaciones previas en Alemania, donde las autoridades desarticularon comunidades en plataformas de mensajería dedicadas al intercambio no autorizado de imágenes íntimas, incluso material de abuso sexual infantil.
El colectivo Mal Habladas MX informó sobre la detección de cuatro nuevos grupos en Telegram asociados a Puebla.
Estos grupos mencionan zonas como:
- Angelópolis
- Cholula
- Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP)
Cada grupo congrega a más de 200 participantes, según la organización.
Acceso mediante tarifa o intercambio de fotografías
La organización detalló que uno de los canales, llamado “Quemadas Puebla”, requiere un pago de 150 pesos para permitir la entrada. Otra práctica consiste en demandar de los nuevos miembros el envío de entre cuatro y ocho fotografías de mujeres, acompañadas por sus perfiles en redes sociales, para integrarlas al banco de imágenes del grupo.
El colectivo estima que circulan más de 8,000 imágenes sexuales en estos espacios, muchas de ellas presumiblemente compartidas sin consentimiento. Además, alertaron sobre la posible existencia de material que involucre menores, lo cual podría constituir delitos relacionados con la pornografía infantil.
Operación de redes similares en otros estados
Las activistas también identificaron la existencia de grupos con características análogas en Veracruz, Chiapas y Tlaxcala. En estos entornos se intercambian fotografías íntimas, solicitudes de contenido sexual y material distribuido sin el consentimiento de las víctimas.
Acusaciones de omisión por parte de la Fiscalía de Puebla
Miembros del colectivo presentaron una denuncia ante la Fiscalía Especializada en Violencia de Género y Ciberacoso. No obstante, afirmaron que el Ministerio Público se negó a iniciar una investigación si ellas no eran víctimas directas. Las activistas consideraron dicha respuesta como una omisión institucional y solicitaron que las autoridades investiguen proactivamente estos delitos sin esperar que las víctimas presenten denuncias individuales.
Reaparición de los grupos tras ser denunciados
Según el colectivo, los administradores crean canales alternativos cuando los grupos principales son reportados y eliminados por la plataforma. Esta estrategia les permite retener a los usuarios y continuar generando ingresos mediante cuotas de acceso y la distribución ilícita de contenido íntimo.