Con el objetivo de transformar el abordaje jurídico frente a uno de los delitos más lacerantes de la actualidad, la diputada Leonela Martínez Ayala, representante del partido Nueva Alianza, presentó formalmente ante el Congreso del Estado de Puebla una iniciativa de reforma clave. La propuesta busca establecer medidas contundentes para evitar la criminalización de personas que, siendo víctimas de trata, son obligadas a cometer delitos bajo un esquema de sometimiento, violencia o coacción por parte de sus explotadores.
La legisladora enfatizó que, en la dinámica de la trata de personas, los tratantes utilizan frecuentemente el miedo, la amenaza y el control absoluto para obligar a sus víctimas a participar en actividades ilícitas. Ante esta realidad, la iniciativa plantea que las autoridades judiciales y ministeriales tengan la obligación de realizar una valoración profunda sobre las condiciones en las que ocurrieron los hechos, diferenciando claramente entre quienes actúan por voluntad propia y aquellas personas que son utilizadas como instrumentos del crimen debido a su situación de vulnerabilidad extrema.
Este proyecto legislativo llega en un momento crítico para la entidad, donde las instituciones han intensificado los esfuerzos contra este fenómeno. Apenas el mes pasado, se destacó la articulación de una Alianza Estatal para la Prevención de la Trata de Personas, así como convenios de colaboración con organizaciones civiles como ANTHUS A.C. para fortalecer los mecanismos de protección y atención especializada. La propuesta de Martínez Ayala se alinea con estos esfuerzos, buscando que el marco jurídico sea capaz de reconocer la perspectiva de género y el contexto estructural de la explotación humana en los procesos penales.
Al justificar su propuesta, la diputada Martínez Ayala subrayó que el Estado no puede tratar automáticamente como responsables a quienes ya han sido víctimas de una violación grave a sus derechos fundamentales. Según la iniciativa, reconocer este contexto de control permitiría que el sistema de justicia actúe como una red de protección, priorizando la atención a la víctima sobre la sanción penal en aquellos casos donde quede acreditado el uso de la coacción. Con este paso, el Congreso de Puebla abre el debate sobre la necesidad de actualizar el Código Penal para garantizar una justicia que no re victimice a quienes han sido sometidas bajo redes de explotación.