El gobierno de Colombia informó que busca obtener una exención a las sanciones impuestas por Estados Unidos para poder invertir en proyectos de electricidad y gas natural en Venezuela, una medida que incluso podría contemplar la reactivación de un gasoducto entre ambos países.
El ministro de Minas y Energía de Colombia, Edwin Palma, señaló que la solicitud de licencia ya fue presentación ante la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro estadounidense. Añadió que la petrolera estatal Ecopetrol mantiene consultas con funcionarios de ese país para conocer los requisitos regulatorios necesarios y poner en marcha diversos proyectos en coordinación con el gobierno venezolano.
De acuerdo con la información original, Estados Unidos ha flexibilizado parte de las sanciones sobre la industria petrolera venezolana tras la incursión militar que derivó en la captura del entonces presidente Nicolás Maduro, lo que ha permitido a varias empresas estadounidenses comprar y vender crudo de ese país.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, ha mantenido una postura crítica frente a las sanciones de Washington contra Venezuela, al considerar que han contribuido a prolongar la crisis económica en esa nación.
El interés de Colombia por el gas natural venezolano cobró nuevo impulso en 2022, luego de la llegada de Petro a la presidencia y del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos gobiernos. Sin embargo, las restricciones estadounidenses sobre las compañías que invierten en Venezuela habían impedido hasta ahora que Ecopetrol avanzara en proyectos dentro de ese territorio.
Las empresas o entidades estatales que participen en inversiones en Venezuela sin contar con una licencia especial de Estados Unidos se exponen a sanciones severas, entre ellas la exclusión del sistema financiero estadounidense o la incautación de activos en ese país.
En diciembre de 2024, Colombia comenzó a importar gas a gran escala después de haber mantenido la autosuficiencia durante cuatro décadas. En ese contexto, los críticos del gobierno señalan que la administración de Petro desincentivó el desarrollo de nuevos proyectos energéticos en territorio colombiano.
Aunque la semana pasada fue cancelada una reunión entre Petro y la presidenta interna de Venezuela, Delcy Rodríguez, sí se llevó a cabo encuentros bilaterales entre funcionarios de las áreas de defensa, comercio y energía de ambos países.
Tras esas reuniones, Venezuela envió a Colombia una pequeña cantidad de gas licuado de petróleo mediante camiones cisterna que cruzaron la frontera común. Según declaró Rodríguez, se trató del primer paso en el reinicio de exportaciones de GLP venezolano hacia territorio colombiano.
Ahora, las autoridades colombianas han manifestado su interés en reabrir un oleoducto construido en 2007 que permanece inactivo desde 2019 a causa de diferencias políticas y por falta de mantenimiento.