La investigación por el ataque contra Ximena Guzmán y José Muñoz, funcionarios vinculados al Gobierno de la Ciudad de México, continúa avanzando y ya suma 18 personas detenidas, de las cuales 10 enfrentan procesos judiciales por delitos relacionados con homicidio, feminicidio y delincuencia organizada.
Durante una conferencia de prensa, autoridades capitalinas dieron a conocer nuevos detalles sobre las indagatorias iniciadas tras la agresión ocurrida el 20 de mayo de 2025. De acuerdo con la información presentada, las pesquisas permitieron identificar la operación de una célula criminal con presencia tanto en la capital del país como en distintos municipios del Estado de México.
Según los datos obtenidos por la Fiscalía capitalina, el ataque habría sido preparado con varias semanas de anticipación. Las autoridades señalaron que los involucrados realizaron labores de vigilancia sobre las víctimas, analizaron sus trayectorias habituales y sostuvieron reuniones para coordinar la ejecución del plan.
Las investigaciones apuntan a que al menos seis personas participaron directamente durante el atentado, mientras que otros integrantes del grupo habrían colaborado en actividades de apoyo logístico, como renta de inmuebles, transporte, ocultamiento de vehículos y administración de dinero.
Uno de los hallazgos relevantes del caso es que existió un intento previo de ataque días antes de que ocurriera la agresión. Sin embargo, la acción no pudo concretarse debido a modificaciones en la rutina de una de las víctimas, situación que obligó a replantear la operación criminal.
Las autoridades también informaron que la organización utilizó siete vehículos distintos para movilizarse y ejecutar el atentado. Entre ellos se encontraba una motocicleta presuntamente usada por uno de los agresores, además de automóviles empleados para tareas de vigilancia y escape.
Como parte de las investigaciones, corporaciones de seguridad realizaron cateos en diversas alcaldías de la Ciudad de México, entre ellas Gustavo A. Madero, Xochimilco y Tlalpan, así como en municipios mexiquenses como Coacalco y Otumba. En esos operativos fueron asegurados teléfonos celulares, automóviles y otros objetos que presuntamente habrían servido para coordinar las actividades del grupo delictivo.
Las detenciones se llevaron a cabo en diferentes etapas. El primer bloque ocurrió en agosto de 2025, cuando fueron capturadas 13 personas relacionadas con el caso. Posteriormente, entre finales de ese año y mayo de 2026, se realizaron nuevas acciones en distintos puntos del país, incluyendo Ciudad Mante, Tamaulipas, donde se arrestó a más presuntos implicados.
La Fiscalía indicó que las indagatorias permitieron detectar distintos niveles dentro de la estructura criminal. Entre las funciones identificadas se encuentran seguimiento de víctimas, manejo de recursos económicos, gestión de placas vehiculares, coordinación de inmuebles y operación de equipos telefónicos utilizados para evitar rastreos.
Además, las autoridades investigan movimientos financieros y el posible uso de terceros para facilitar recursos económicos a la organización. También señalaron que algunos de los presuntos líderes continúan prófugos y podrían desempeñar funciones de mando dentro del grupo criminal.
Aunque ya existen avances importantes en el caso, la Fiscalía capitalina y la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) señalaron que la investigación sigue abierta y bajo reserva parcial para no afectar el desarrollo de las diligencias. Mientras tanto, las autoridades mantienen operativos para localizar a las personas que aún no han sido detenidas y esclarecer por completo la planeación y ejecución del ataque.