La Cámara de Diputados aprobó con mayoría de votos un dictamen que reforma la legislación electoral y constitucional para restringir de manera estricta el acceso a cargos de elección popular a personas con doble nacionalidad. La disposición establece que quienes aspiren a la Presidencia de la República o a las gubernaturas de los estados deberán poseer únicamente la ciudadanía mexicana por nacimiento.
Durante el acalorado debate en el pleno, los legisladores que respaldaron la propuesta argumentaron que la medida busca salvaguardar la soberanía nacional y evitar potenciales conflictos de interés en los niveles más altos de toma de decisiones del Estado mexicano. Sostuvieron que quienes ejerzan la titularidad del Ejecutivo federal o estatal deben mantener una lealtad institucional sin ambigüedades jurídicas.
Por su parte, las bancadas de oposición criticaron el fallo al considerarlo una medida regresiva que vulnera los derechos políticos y civiles de millones de mexicanos que viven en el extranjero o que cuentan con doble nacionalidad por ascendencia. Diversos diputados señalaron que el veto contraviene tratados internacionales en materia de derechos humanos e igualdad de oportunidades.
Pese a los cuestionamientos, la reforma superó la votación en la cámara baja y fue turnada al Senado de la República para su posterior discusión y eventual ratificación. En caso de concretarse, los candidatos con múltiples nacionalidades deberán renunciar formalmente a cualquier otro vínculo de ciudadanía ante las instancias diplomáticas antes de formalizar sus registros electorales.