Puebla es el segundo estado a nivel nacional con más cierres de accesos ilegales, solo detrás de Tabasco.
Las obras incluyen la colocación de muros, defensas metálicas y zanjas en tramos administrados por Capufe.
La SICT despliega un plan nacional de seguridad vehicular con inversión de 360 millones de pesos.
PUEBLA, Pue. — De enero a julio de 2026, las autoridades federales clausuraron 108 accesos irregulares en las autopistas administradas por Caminos y Puentes Federales (Capufe) dentro del estado de Puebla, además de concretar la instalación de dos arcos carreteros inteligentes en la autopista México-Puebla, confirmó la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).
Durante la conferencia matutina del Gobierno de México, el titular de la SICT, Jesús Antonio Esteva, detalló que estas acciones forman parte de un plan integral de seguridad vehicular acordado con el Gabinete de Seguridad, el cual se desarrolla en coordinación con la Guardia Nacional y las policías estatales.
Lucha contra las entradas ilegales en carreteras
Los accesos irregulares —puntos donde vehículos ingresan o salen de la vía federal sin autorización ni control de seguridad— representaron 806 clausuras en todo el país durante los primeros siete meses del año.
Puebla se posicionó como la segunda entidad con mayor incidencia, siendo únicamente superada por Tabasco (233) y colocándose muy por encima de estados como Sonora (84) y Querétaro (78).
Para inhabilitar estas incorporaciones no autorizadas, las brigadas delimitan el derecho de vía mediante la colocación de muros de concreto prefabricados, instalación de barreras y defensas metálicas, construcción de muros de mampostería y apertura de zanjas de inhabilitación.
Arcos inteligentes y tecnología de rastreo
Como parte de la misma estrategia, la SICT avanza en la colocación de 20 arcos carreteros inteligentes a nivel nacional, con una inversión total de 360 millones de pesos.
De los cuatro dispositivos que ya operan en el país, dos se ubican en territorio poblano, específicamente sobre la autopista México-Puebla.
Estos arcos están enlazados a los centros de comando y control (C4) y operan mediante tecnología de última generación para: Lectura de placas: Identificación en tiempo real de matrículas e interconexión con bases de datos de seguridad. Telemetría y velocidad: Detección automática de excesos de velocidad y clasificación vehicular.
Control de carga: Monitoreo de exceso de dimensiones en unidades pesadas.
Autonomía: Antenas de telepeaje e infraestructura impulsada por sistemas fotovoltaicos.
La dependencia prevé concluir en diciembre la instalación del resto de los dispositivos proyectados para tramos estratégicos como Puebla-Córdoba, Querétaro-Irapuato y Aguascalientes-Zacatecas.
Red de Paraderos Seguros para el transporte de carga
Para complementar el blindaje de las vías de comunicación, el proyecto incluye la edificación de 15 Paraderos Seguros para el autotransporte federal, distribuidos en puntos críticos del país como los libramientos de Hermosillo, Chihuahua, Ciudad Obregón y la autopista México-Querétaro.Estos espacios cerrados contarán con control de acceso, vigilancia perimetral, zonas de descanso y esparcimiento, áreas médicas y áreas de alimentación para los operadores de carga.