El Consejo General del Instituto Electoral del Estado (IEE) de Puebla aprobó por unanimidad de votos la solicitud de acreditación presentada por la nueva fuerza política nacional denominada Somos, con lo cual el instituto político quedó formalmente facultado para participar en los comicios locales del periodo 2026-2027 y acceder a las prerrogativas de financiamiento público.
La determinación se adoptó luego de que la dirigencia estatal del partido, encabezada por el experredista Julián Rendón Tapia, cumpliera con la entrega de la documentación requerida por la legislación electoral vigente, incluyendo la vigencia de su registro ante el ámbito federal, la integración de sus órganos directivos y la conformación de sus estructuras en los diversos distritos y municipios de la entidad.
Pese a la aprobación unánime de las y los consejeros electorales, la decisión generó un intenso debate político en la mesa del Consejo General. Las representaciones de diversos partidos políticos, entre ellos Movimiento Ciudadano, el PRI, el Partido Verde Ecologista de México, Acción Nacional y Morena, manifestaron su rechazo a la acreditación argumentando presuntas irregularidades y vicios de procedimiento en la validación de la documentación interna por parte de la dirigencia local.
Ante los cuestionamientos de los partidos opositores, la presidencia provisional del IEE, a cargo de Christian Mariana Ceballos Garduño, defendió la legalidad del acuerdo al señalar que las instancias federales del Instituto Nacional Electoral (INE) ya habían validado previamente la integración del Comité Directivo y el Consejo Estatal del partido, otorgando plena validez a sus representantes para solicitar el registro a nivel estatal.
Con esta resolución, Somos se suma al mapa de contendientes políticos en el estado de Puebla para el próximo proceso electoral. No obstante, las autoridades electorales recordaron que, al participar por primera vez en una elección local bajo esta figura de nueva acreditación, el partido político tendrá restricciones específicas, tales como la imposibilidad de integrar coaliciones o candidaturas comunes con otras fuerzas partidistas.