El Grupo Volkswagen anunció que reducirá su producción en 25 por ciento, es decir a 9 millones de unidades, y que simplificará hasta en 50 por ciento su gama de modelos, sin precisar hasta ahora si estas medidas tendrán impacto en las plantas que tiene instaladas en Puebla.
En la fábrica de Volkswagen, en Cuautlancingo, el año pasado se produjeron 335 mil 716 automotores de los modelos Jetta, Taos y Tiguan; mientras que en la de Audi, en San José Chiapa, fueron 146 mil 579 unidades Q5.
El anuncio fue hecho a través de un comunicado emitido desde Wolfsburg, Alemania, tras la reunión del Consejo de Vigilancia en la sede del consorcio, donde la Junta Directiva presentó este 9 de julio un paquete de 12 iniciativas que conforman el “plan de futuro” para la siguiente fase de transformación del grupo.
En este encuentro, la dirección de Volkswagen planteó que la red de producción debe alinearse con un entorno global más competitivo y con costos crecientes, lo que implica reducir sobrecapacidades y ajustar la oferta a la demanda prevista, con un techo de 9 millones de unidades por año frente a una infraestructura preparada anteriormente para cerca de 12 millones de vehículos.
En el documento, el consorcio alemán destaca que la gama de modelos se irá concentrando gradualmente en los segmentos de mercado más atractivos y el número de opciones de equipamiento disponibles se reducirá hasta en 75 por ciento.
Con ello pretende enfocar inversiones y recursos en productos y tecnologías que entreguen mayor valor añadido a clientes y mayor contribución al resultado financiero, en un contexto de tensiones geopolíticas, aranceles y regulaciones que han incrementado los costos para la industria.
Oliver Blume, director general del Grupo Volkswagen, afirmó –según el comunicado–, que el objetivo es que para 2030 el consorcio sea “la empresa automotriz más atractiva del mundo, con marcas icónicas, productos inspiradores, tecnologías líderes, resultados financieros sólidos, un desempeño fiable en los mercados de capital y un espíritu de equipo en acción”.
Añadió que con el plan de futuro la compañía entra en una nueva fase de transformación “por sus propios medios”, con énfasis en hacerla más rápida, más resiliente y más competitiva mediante menos complejidad y estructuras más ágiles.
Por su parte, Arno Antlitz, responsable financiero y de operaciones del Grupo Volkswagen, reconoció que las reducciones de costos previstas hasta ahora “no son suficientes” ante el actual entorno económico y geopolítico y que se requiere una realineación “fundamental” del modelo de negocio.
Según el directivo, las medidas incluyen mejorar la estructura de costos de los vehículos sin afectar la esencia del producto, recortar de manera significativa los costos indirectos, incrementar la eficiencia de las plantas y acelerar tanto el desarrollo tecnológico como la toma de decisiones, acciones que se integran en el plan presentado al Consejo de Vigilancia.
El consorcio resaltó que, en los últimos tres años, ha cumplido objetivos clave en productos, tecnología y regiones apoyado en programas como Top-10, y que ha mantenido una posición financiera resistente pese a “vientos en contra” valorados en miles de millones de euros de dos dígitos.
En 2025, el grupo entregó 9 millones de vehículos a clientes, obtuvo ingresos por 321.9 mil millones de euros y un resultado operativo de 8.9 mil millones, cifras inferiores a las del año previo, lo que refuerza la presión para recortar gastos y optimizar su red industrial.
El comunicado corporativo no hace referencia a la cifra de 100 mil empleos que se ha mencionado en versiones sobre los ajustes del grupo, ni especifica qué complejos serían objeto de recortes.
Tras la negociación salarial del año pasado, el secretario general del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (Sitiavw) reveló que la empresa pretendía despedir a mil 93 trabajadores de base; se desconoce si la armadora continúa con esa intención.