Este jueves se cerró un ciclo de espera para poder mostrar al mundo la riqueza arqueológica del municipio de Atlixco, específicamente en la plazuela de la danza del cerro de San Miguel. Tras años de espera se inauguró el sistema retráctil que permitirá apreciar el suelo de estuco y las bases de lo que fue un teocalli que existió en el lugar antes de las primeras erupciones del volcán Popocatépetl.
La construcción de esta ventana con un sistema innovador, porque es la primera en México con estas características, tuvo un costo de 3 millones 300 mil pesos, mismo que provienen de las participaciones del gobierno local.
El poder preservar y mostrar al mundo estos vestigios para la presidenta municipal Ariadna Ayala Camarillo, fortalece la parte histórica que tiene que ver con la identidad local; “Es importante recuperar esa parte de la historia que veíamos chiquita”, apuntó.
Fue el arqueólogo Miguel Medina Jaen, responsable de los trabajos por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) quien relató que con base en los estudios realizados de los vestigios encontrados se cree que los primeros habitantes de Atlixco llegaron antes del año mil de nuestra era.
“Hemos encontrado evidencia de que este espacio aldeano al pie del cerro, tuvo ocupación antes del año mil de nuestra era, es decir más de 3 mil años del presente ya había gente viviendo en pequeñas aldeas en torno al Maculxochiltepetl”, indicó.
Fue entonces que los primeros habitantes con la intención de rendir culto a uno de los elementos naturales que conocían en ese momento que era la erupción volcánica construyeron el teocalli en lo que hoy es la plazuela de la danza y que los restos se preservarán con la ventana arqueológica recién inaugurada.
El especialista señaló que el teocalli era una construcción de piedra, lodo y elementos naturales de al menos cuatro metros de altura, con doble piso en el que se realizaban ceremonias, debido a las erupciones volcánicas los atlixcas abandonaron el territorio, pues en una de las erupciones el Popocatépetl arrojó lava y ceniza por 200 años, tiempo en el que se destruyó dicho templo ceremonial. Al regresar la gente a este punto del municipio solo se conservó la explanada.
En cuanto a la ventana arqueológica, Medina Jaen, señaló que el sistema permitirá la ventilación y a la vez el cuidado de los vestigios y dependerá mucho del clima que se pueda descubrir o no, además de que la vida útil dependerá del mantenimiento y la atención por personal profesional y capacitado para el retiro de toda vegetación que se reproduzca con el debido cuidado de no dañar el suelo de estuco.
Esta ventana se puede visitar de las 8 a las 11 de la mañana y de las 6 a las 8 de la noche todos los días por lo que para dar una información certera al respecto y tener un buen manejo del sistema retráctil se han dado capacitaciones de tour a operadores locales.
Finalmente, la alcaldesa señaló que, así como se hacen recorridos guiados con escolares de las diferentes juntas auxiliares al mirador de cristal, este sistema se repetirá para la ventana arqueológica; “porque ellos deben saber que también son Atlixco y que esta es parte de su historia”.