El diputado local de Morena, Eduardo Castillo López, propone aumentar las penas por el delito de sustracción de menores en Puebla, que actualmente se castiga con prisión de dos a cinco años y multa de 100 a mil días de salario.
El legislador presentó una iniciativa ante el Congreso local para adicionar el segundo párrafo del artículo 283 Ter del Código Penal del Estado de Puebla.
Si la Comisión de Procuración y Administración de Justicia y posteriormente el pleno del Congreso aprueba el dictamen, la pena contra los responsables de sustraer menores aumentará hasta una tercera parte si se utiliza violencia, ya sea física, psicológica, sexual, económica o patrimonial para sustraer al menor.
Asimismo, la pena aumentará hasta una cuarta parte si la persona que tiene la guarda y custodia, de hecho, o legal, tiene alguna discapacidad física o mental, pertenece a una comunidad indígena, es mayor de 60 años o migrante.
La sustracción de menores es el traslado de un menor de edad sin tener causa legal que lo motive, por parte del progenitor que no es titular de la custodia, miembros de la familia o personas afines a un lugar no acordado con el otro progenitor, o con aquella persona legitimada para tener la guarda y custodia.
En su iniciativa, Castillo expone que este delito es sancionado y es muy común que se ejecute durante una crisis familiar, separaciones o divorcios y que la retención del menor de edad suele ser un medio de negociación entre los cónyuges o para amenazar en busca de beneficios en la separación.
Refiere que durante la pandemia por Covid-19, los delitos contra la familia, incluyendo la sustracción de infantes, aumentaron 25.9 por ciento, pues de enero a agosto de 2020 se registraron 540 carpetas de investigación en la entidad, mientras que en el mismo periodo del 2019 hubo 194, de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Añade que en el municipio de Puebla, en septiembre de 2020, se registraron cinco casos donde los padres separaron con violencia a los niños de sus madres, de quienes se habían divorciado durante el confinamiento.
A dos años de que los murales situados en la intersección de la calle 14 Sur y el bulevar Carlos Camacho Espíritu mostraran un evidente deterioro, acumulación de grafiti y falta de mantenimiento, los peatones y automovilistas ahora disfrutan de un entorno totalmente renovado. La transformación comprende seis murales realizados por el artista Teddy Kelly, en colaboración con 20 estudiantes de la Facultad de Artes Plásticas de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP). La obra, elaborada bajo una corriente Bauhaus y una paleta en tonos pastel, le devolvió la vida a uno de los cruces más transitados de la capital.
La intervención artística, desarrollada a lo largo de dos semanas, formó parte del programa municipal Puebla: lienzo, cultura y creativo, una iniciativa coordinada por la Secretaría de Movilidad e Infraestructura del Ayuntamiento de Puebla. Más allá de su valor estético, el proyecto busca reforzar la seguridad e incidir en la disminución de los siniestros viales. Según cifras oficiales de la dependencia, desde 2015 y hasta el 31 de agosto de 2026, en este crucero se contabilizaron 53 accidentes y dos víctimas mortales. Para atender esta problemática de forma integral, la zona se complementó con la colocación de 14 semáforos peatonales, señalización de cebras y el montaje de 44 nuevos bolardos.
Las obras pictóricas, plasmadas sobre un fondo morado, sustituyeron a los antiguos dibujos y paisajes desgastados que aún podían apreciarse en los registros históricos de Google Maps. Hoy en día, la propuesta de Teddy Kelly —caracterizada por el uso riguroso de figuras geométricas y una estructuración armónica del espacio— viste cada uno de los pilares que sostienen el viaducto elevado.
Recorrido por las seis piezas que adornan este cruce
El primer mural, ubicado en el tramo contiguo al Instituto de Fisiología de la BUAP, despliega un dinámico juego de formas superpuestas. Cuadrados, rectángulos y triángulos se entrelazan con círculos sólidos de azul intenso, acompañados por líneas diagonales y bloques con entramados de celosía que producen un efecto visual de vibración óptica a lo largo del muro. Su combinación cromática integra rosa chicle, verde menta suave, rojo carmesí, azul cielo y lavanda, logrando captar de inmediato la atención de quienes transitan por el área.
El secretario general del Ayuntamiento de Puebla, Francisco Rodríguez, y el muralista Teddy Kelly, encabezan la inauguración de la rehabilitación del puente de Bulevar Carlos Camacho Espíritu y la 14 Sur.
En el segundo pilar sobresale una figura circular estilizada que evoca una suerte de máscara o efigie contemporánea, ubicada estratégicamente en el centro de la estructura. La parte superior está dominada por una forma en ‘T’ invertida de tono rojo carmesí que se curva hacia abajo para delimitar los extremos del pilar, recordando la silueta de unos cuernos o un tocado ceremonial. Justo por debajo, un círculo azul oscuro encuadra el núcleo del diseño: una silueta en verde lima con dos amplios ojos circulares en verde azulado, sugiriendo un rostro expresivo que observa de frente.
La tercera obra constituye una vibrante composición de trazos geométricos que cubren la columna mediante un equilibrio de planos de color y siluetas abstractas. En la esquina superior izquierda destaca la mitad de un rostro en tono rosa, definido por grandes ojos verdes y un contorno en azul oscuro a modo de tocado. El resto del muro está distribuido en bloques cromáticos que dialogan entre sí, preservando el lenguaje abstracto que articula todo el conjunto.
Por su parte, el cuarto mural retoma la estructura compositiva de la pieza anterior, pero introduce una variación integral en su paleta cromática. El círculo que conforma el rostro adopta aquí un tono rosa pastel, enmarcado por una corona superior y acentos internos en color vinotinto. Los grandes ojos oscuros conservan su punto de luz central, mientras que el semicírculo superior se divide en franjas que alternan morado y rosa.
En los costados superiores, los círculos laterales lucen un tono verde menta claro, en tanto que las franjas angulares en zigzag combinan verde menta con un morado violáceo. El centro de la columna está atravesado por una franja horizontal en azul índigo profundo, mientras que la sección inferior despliega un patrón escalonado con bloques intercalados de morado oscuro y verde menta.
Respecto al quinto mural, la composición presenta un rostro de base rosa claro coronado por una silueta en morado oscuro que sugiere la línea del cabello. Al centro de la frente resalta un tercer ojo de corte almendrado en color verde menta, acompañado por dos ojos cerrados trazados con líneas curvas sobre fondos anaranjados. La parte inferior remata con una pequeña boca en tono morado oscuro.
Finalmente, la superficie del sexto mural exhibe un patrón rítmico compuesto por bloques geométricos, rombos con efecto tridimensional y líneas diagonales. Su paleta cromática fusiona verde menta, rosa claro, fucsia, azul y morado, elementos que se intercalan e integran armoniosamente con textura de franjas verticales paralelas.
La propuesta conceptual del autor ha sido descrita por él mismo como Bauhaus mexicano, un concepto que sintetiza la funcionalidad y abstracción de la escuela alemana de diseño con la calidez y vivacidad de la tradición cromática nacional. De acuerdo con la revista Global de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Bauhaus corresponde a un movimiento clave de la arquitectura y el diseño moderno del siglo XX, fundado en Alemania en 1919 por el arquitecto Walter Gropius.
Durante el recorrido por el crucero, los transeúntes compartieron sus impresiones sobre la intervención. Brenda Aguilar, habitante del sector, se detuvo junto a su familia para tomarse una fotografía frente a una de las estructuras: “Vivo aquí en la 14 Sur y me parece muy bonito. Ya cambia la vista y da más seguridad pasar por aquí”, expresó. En el mismo sentido, Alejandro, estudiante de Ciencias Computacionales, resaltó la elección cromática: “El uso del color morado hace mucho más ameno el paso por la zona”.
PUEBLA, PUE. — Un grupo de investigación integrado por alumnos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) logró crear un bioplástico en forma de hilo a partir de la recolección y procesamiento del sargazo, la macroalga marina que afecta periódicamente a las costas del Caribe mexicano.
La iniciativa científica tiene como objetivo principal transformar una problemática de contaminación socioambiental en una materia prima sustentable y de bajo costo para el sector textil e industrial. A través de procesos bioquímicos especializados en laboratorios universitarios, los jóvenes extrajeron los polímeros naturales del alga para dar vida a fibras resistentes y maleables.
El proyecto abre la puerta a la elaboración de textiles ecológicos que contribuyan a reducir el uso de fibras sintéticas derivadas del petróleo en la industria de la moda y la manufactura local. La innovación busca situar a la máxima casa de estudios poblana como un referente en soluciones sostenibles y economía circular en el país.
Actualmente, los universitarios avanzan en la fase de pruebas físicas y mecánicas para validar la durabilidad, elasticidad y capacidad de teñido de los hilos. Una vez completada esta etapa, la comunidad académica prevé gestionar patentes e impulsar alianzas estratégicas para escalar la producción a nivel comercial.
PUEBLA, PUE. — La Auditoría Superior de la Federación (ASF) mantendrá bajo fiscalización el ejercicio de 55.7 millones de pesos ejecutados para las obras de remodelación en la Avenida Juárez, proyecto desarrollado durante la administración municipal que encabezo Eduardo Rivera Pérez en la capital.
El organismo fiscalizador centrará sus revisiones en el cumplimiento de los contratos, la aplicación de los fondos públicos y los dictámenes técnicos de la intervención urbanística en el emblemático corredor comercial, a fin de certificar que el gasto ejecutado se apegará a la normativa federal.
La fiscalización sobre dicho proyecto se detona luego de que la vialidad comenzara a mostrar inconsistencias visibles y fallas estructurales a los pocos meses de haberse entregado, destacando el desprendimiento de adoquines e incidentes por anegaciones en la zona.
El proceso de comprobación por parte del órgano fiscalizador determinará si el gobierno capitalino solventa la aplicación del presupuesto o si se emitirán pliegos de observaciones y solicitudes de aclaración financiera sobre las empresas contratistas involucradas.