El Gobierno de Puebla puso en marcha un programa de intervención urbana enfocado en el rescate arquitectónico de los barrios fundacionales de la capital. Con una inversión asignada de 2.8 millones de pesos, los trabajos tienen como propósito devolver la dignidad patrimonial a los inmuebles históricos que conforman zonas emblemáticas de la ciudad.
Las labores contemplan el remozamiento, pintura y reparación de fachadas en casonas y fincas catalogadas dentro del polígono del Centro Histórico, abarcando cuadrantes en los barrios de El Alto, Analco, La Luz y Xiutetelco. La intervención se realiza bajo la supervisión técnica y los lineamientos dictados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para asegurar la conservación de los elementos arquitectónicos originales y el uso de materiales tradicionales.
Además de la restitución estética de los muros deteriorados por la humedad, el paso del tiempo y el vandalismo, el proyecto incluye el tratamiento de molduras, carpintería en balcones y elementos de herrería. Estas acciones forman parte de un plan integral que busca detonar la actividad turística, comercial y cultural en sectores de la ciudad que registraban rezago en el mantenimiento de su imagen urbana.
Las autoridades municipales resaltaron que el embellecimiento de estas calles fundacionales también contribuirá a elevar la percepción de seguridad de residentes y visitantes que transitan a diario por estos corredores. Asimismo, se hizo un llamado a los propietarios de los inmuebles y a los comerciantes de la zona para sumar esfuerzos en el cuidado, limpieza y preservación de los trabajos ejecutados.
Con el inicio de estas obras de restauración, la administración local busca consolidar la conservación del legado patrimonial que convirtió a Puebla en Patrimonio Cultural de la Humanidad, garantizando que el desarrollo de la infraestructura del municipio vaya de la mano con la protección de su identidad histórica y arquitectónica.