La negociación salarial entre el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen de México (SITIAVW) y la directiva de la armadora alemana sufrió una grave ruptura tras concluir sin acuerdo la vigésima primera sesión ordinaria de revisión. Ante la falta de consensos en torno al pliego petitorio, la dirigencia sindical optó por suspender el diálogo directo y acusó a la representación patronal de mantener una postura rígida e inflexible a escasas horas de que venza el plazo legal para el estallamiento de la huelga en la planta instalada en Cuautlancingo, Puebla.
El líder del representación sindical, Hugo Tlalpan, informó que los mecanismos de conciliación interna en la sede fabril quedaron agotados sin que se lograra destrabar la disparidad entre las propuestas. Como consecuencia del estancamiento, las comisiones de ambas partes fueron citadas a una audiencia de última instancia este martes 18 de agosto a las 09:00 horas ante las instalaciones del Tribunal Laboral Federal de Asuntos Colectivos en la Ciudad de México, donde las autoridades de la Secretaría del Trabajo intentarán mediar para evitar el paro de labores programado para las 11:00 horas.
El punto central de la discordia radica en la exigencia sindical de un incremento global del 17 por ciento al contrato colectivo de trabajo, demanda que se desglosa en un 13 por ciento directo al salario de las tablas categóricas y un 4 por ciento adicional en el rubro de prestaciones socioeconómicas. Desde la visión de la representación gremial, las propuestas presentadas por la empresa resultan insuficientes para amortiguar el desgaste inflacionario y comprometen el poder adquisitivo de los obreros del sector automotriz.
Como medida preventiva ante la alta probabilidad de que se coloquen las banderas rojinegras en los accesos de la factoría, la directiva del SITIAVW diseñó y distribuyó entre sus agremiados un exhaustivo rol de guardias operativas. Este esquema contempla la presencia permanente de los trabajadores en las 11 puertas de acceso y en el perímetro del Outlet contiguo a la planta, organizando cuadrillas masculinas en tres turnos de ocho horas y asignando a las trabajadoras un turno diurno de 08:00 a 16:00 horas por la Puerta 3.
La eventual paralización de la planta afectaría de forma directa la producción de modelos clave como el Jetta, Taos y Tiguan, involucrando la inactividad de más de 7 mil 200 obreros sindicalizados. Las autoridades sindicales recalcaron que, en el supuesto de que se alcance un acuerdo de última hora en los tribunales capitalinos, este deberá someterse obligatoriamente a una votación mediante voto personal, libre, directo y secreto por parte de la base trabajadora, tal como lo estipulan los marcos normativos de la Ley Federal del Trabajo vigentes.