Apple incorporó una función pensada para reducir las náuseas al mirar el teléfono en movimiento. Sin embargo, su éxito reabre un debate: ¿nos ayuda o solo nos vuelve más dependientes de las pantallas?
Para quienes sufren de mareos al viajar en coche, autobús o metro, usar el teléfono móvil suele ser una garantía de náuseas. Sin embargo, una función poco conocida de iOS está ganando popularidad en redes y transportes públicos por su capacidad para frenar este malestar.
Se trata de los Indicadores de movimiento del vehículo (Vehicle Motion Cues), una opción de accesibilidad que despliega pequeños puntos animados en los bordes de la pantalla. Gracias al acelerómetro del iPhone, estos puntos se mueven en dirección contraria al trayecto, ofreciendo una referencia visual en tiempo real.
¿Por qué funcionan?
Aunque existen diversas explicaciones médicas sobre el origen del mareo en viaje —desde el conflicto entre el oído interno y la vista hasta la dificultad del cuerpo para predecir el movimiento—, el principio de esta función es sencillo: darle al cerebro señales claras de cómo nos desplazamos por el espacio.
Especialistas en el sistema vestibular señalan que este tipo de retroalimentación visual ayuda a mitigar la desorientación que desencadena las náuseas, funcionando de manera similar a las gafas con líquido para el mareo.
Cómo activarla en tu iPhone:
- Entra en Ajustes.
- Ve a Accesibilidad > Movimiento.
- Activa Indicadores de movimiento del vehículo.
Puedes configurarla para que se mantenga siempre activa o para que se encienda de manera automática únicamente cuando el teléfono detecte que estás en un vehículo en marcha. Además, permite personalizar el tamaño y el color de los puntos.
Aunque muchos usuarios califican la herramienta como un alivio providencial, la función deja sobre la mesa una contradicción: al eliminar la barrera física del mareo, desaparece una de las pocas razones naturales que nos obligaban a soltar el teléfono durante los trayectos.
Si bien los puntos animados son una gran alternativa para quienes necesitan trabajar o comunicarse mientras viajan, siempre queda la opción clásica: guardar el dispositivo en el bolsillo y disfrutar del camino.