Los sacerdotes y la Iglesia cristiana ahora denuncian la inseguridad y la violencia, como los profetas lo hicieron en los primeros días de la religión al señalar la injusticia, la maldad y el pecado, sin temor a ser asesinados por los gobiernos en turno, advirtió, el arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, quien aseguró que los poblanos viven con miedo ante los constantes asesinatos.
Además, monseñor elevó oraciones especiales por Cuitláhuac Muñoz Almaguer, ciclista ejecutado durante un asalto para despojarlo de su bicicleta la semana pasada en Loma Linda, colonia ubicada al sur de la capital poblana.
Sánchez Espinosa también lamentó el fallecimiento de Araceli Vázquez Salas y Mónica Luna Falcón, jóvenes originarias de Xaltepec, Huauchinango, quienes murieron en el desierto de Arizona cuando intentaban cruzar hacia Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida para sus familias.
Desde la Basílica Catedral Metropolitana de Puebla, llamó a los creyentes a no dejarse vencer por el miedo, continuar con sus actividades y mantener la confianza en Dios. Guíaslocales y de ciudades
Invitó a la comunidad a orar para que cambie la situación que enfrenta la sociedad y se recupere la tranquilidad entre la población.
El arzobispo tampoco olvidó a los padres de familia, vivos y fallecidos, con motivo del Día del Padre. Los felicitó y pidió por la salud de quienes diariamente trabajan para llevar el sustento a sus casas, además de encomendar a los que enfrentan alguna enfermedad para que logren una pronta recuperación.
Monseñor insistió en dar la mejor versión de cada uno desde su respectivo ámbito de acción para contribuir al fortalecimiento del tejido social de Puebla.