Sobre el comal, una tortilla recién hecha con masa o harina de maíz nixtamalizado se infla mientras el aroma a maíz llena la cocina. Maya Esmerado la toma con cuidado, la dobla y se la acerca a su abuelo de 84 años. “Para mí es darle la mejor calidad de vida posible”, dice. Ella vive en la capital y sabe que, a su edad, cada detalle cuenta, desde las caminatas cortas por la mañana hasta lo que llega al plato.
Historias como la de Maya cobran especial sentido cada 28 de agosto, cuando en México se conmemora el Día del Adulto Mayor. La fecha invita a reflexionar sobre cómo lograr que las personas vivan más y mejor, y uno de los pilares para conseguirlo está en la alimentación. En ese terreno, un alimento tan cotidiano como la tortilla de maíz puede marcar una gran diferencia.
En México, la tortilla no es solo un acompañamiento, es un pilar de la dieta y parte esencial de la identidad nacional. Según datos de la Secretaría de Agricultura, cada mexicano consume en promedio más de 70 kilos de tortilla al año. Para las personas mayores, este alimento puede convertirse en un aliado para mantener la energía, la masa muscular y la salud ósea.
Su proceso de elaboración tradicional, la nixtamalización, no solo potencia el sabor y la textura, también aumenta la disponibilidad de nutrientes. El calcio que aporta ayuda a prevenir la pérdida de densidad ósea, un problema común en la tercera edad que incrementa el riesgo de fracturas y limita la movilidad.
De acuerdo con el Inegi, las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en personas mayores de 60 años. Este grupo incluye padecimientos como cardiopatías coronarias, enfermedades cerebrovasculares, trombosis y embolias pulmonares. Un estudio de la Organización Mundial de la Salud, publicado en The Lancet, confirma que una dieta rica en fibra —como la que aporta la tortilla de maíz elaborada con masa o harina de maíz nixtamalizado— ayuda a reducir el riesgo de estos padecimientos.
Pero no es el único frente de batalla. El proyecto AliSa, de la Universidad Autónoma Metropolitana, advierte que la diabetes tipo 2, la hipertensión y la enfermedad renal crónica afectan de manera significativa a los adultos mayores, y su control está estrechamente vinculado con los hábitos alimenticios. La tortilla, combinada con otros ingredientes de alto valor biológico, puede ser parte de la solución.
El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo recomienda acompañar la tortilla con alimentos como huevo, frijoles o queso bajo en grasa. Esta combinación ayuda a mantener la masa muscular —fundamental para conservar la fuerza y la movilidad—, controlar el apetito, fortalecer el sistema inmune y reparar tejidos.
El especialista en gestión gastronómica del Claustro de Sor Juana, Yolcan Coronado, sugiere preparaciones con menos grasa para hacer de la tortilla un aliado aún más saludable: “Pueden ser chilaquiles con tortilla horneada, con queso y crema deslactosada baja en grasa. También tostadas de guisados, pero que la tostada sea horneada”.
Para quienes enfrentan problemas de masticación o deglución, sugiere utilizar tortillas suaves o integrarlas en preparaciones caldosas, como sopas o guisos, que faciliten su consumo sin perder sus beneficios.
La tortilla también tiene un componente emocional. Para muchas personas mayores, su aroma y sabor evocan recuerdos de la infancia, de la vida en comunidad o de la cocina familiar. Incluirla en su dieta no solo es un gesto nutricional, también es una manera de mantener vínculos afectivos y culturales que fortalecen su bienestar emocional.
En México, aproximadamente el 70% de las tortillas todavía se elabora con masa de maíz nixtamalizado, mientras que el 30% restante proviene de harina de maíz nixtamalizado, producida por marcas como Maseca, Harimasa, Cargill, Macsa y Maza Real.
En el Día del Adulto Mayor, la tortilla se presenta como un recordatorio de que la salud en esta etapa no se construye con dietas restrictivas, sino con elecciones inteligentes y equilibradas. Al integrarla de forma consciente, en porciones adecuadas y en combinaciones nutritivas, es posible aprovechar al máximo sus beneficios.
Más que un simple alimento, la tortilla es un elemento que, como dice