La volatilidad en los mercados internacionales y los ajustes en los volúmenes de producción de la planta armadora Volkswagen en Puebla han generado un fuerte impacto en cadena dentro de su red de proveedores, derivando en la pérdida de aproximadamente mil 400 puestos de trabajo directo en el sector industrial de la región.
Dirigentes empresariales y representantes del sector de autopartes señalaron que los recortes de personal se han venido registrando de manera escalonada en diversas fábricas proveedoras instaladas en los corredores industriales poblanos, reflejando la vulnerabilidad del sector ante la fluctuación en la demanda de vehículos en el extranjero.
Ante este panorama adverso, líderes sindicales y empresariales exigieron a las autoridades estatales la apertura inmediata de mesas de diálogo para instrumentar programas de apoyo emergente, esquemas de protección al empleo formal y planes de reconversión productiva que amortigüen el impacto económico en las familias afectadas.
La industria automotriz y de autopartes representa uno de los pilares fundamentales del Producto Interno Bruto (PIB) estatal, por lo que las organizaciones del sector advirtieron sobre la urgencia de diversificar mercados y fortalecer los incentivos a la proveeduría local para evitar una mayor contracción en el empleo manufacturero.
Las cámaras empresariales confían en que la estabilización de los pedidos internacionales permita frenar la tendencia a la baja en los próximos meses, permitiendo la recuperación gradual de las plazas laborales perdidas en la cadena de suministro automotriz.