La Asociación de Protectores Independientes A.C. (API) alzó la voz para denunciar públicamente una grave crisis de abandono, violencia y maltrato sistemático en contra de animales domésticos dentro de las instalaciones del parque Ángeles Blancos, ubicado en el municipio de San Martín Texmelucan. La organización protectora alertó que este problema no constituye un hecho aislado, ya que desde hace más de un año se han acumulado múltiples reportes ciudadanos sobre perros y gatos abandonados en condiciones deplorables en este concurrido espacio público.
El detonante de la exigencia pública actual fue el hallazgo reciente de una bolsa de plástico que contenía a varios gatitos recién nacidos abandonados a su suerte dentro del parque. Ante este suceso, los representantes de la asociación civil señalaron que en los últimos meses se han documentado casos recurrentes de animales amarrados a la intemperie, con huellas de mutilación y, en los escenarios más trágicos, ejemplares localizados sin vida en distintas zonas verdes y recreativas del lugar.
Los defensores de los derechos animales advirtieron sobre el riesgo latente que esta situación representa, recordando que el parque Ángeles Blancos es un punto de reunión cotidiano para familias enteras, deportistas, niños y jóvenes de la demarcación. Por este motivo, consideraron imperativo que las autoridades municipales implementen de manera urgente estrategias integrales de vigilancia, patrullaje preventivo e instalación de cámaras de seguridad para inhibir conductas delictivas y sancionar a los responsables.
Como respuesta a la omisión institucional percibida, la agrupación convocó a vecinos, colectivos defensores y usuarios frecuentes del parque a sumarse a un movimiento ciudadano pacífico para exigir la intervención directa del ayuntamiento. Entre los puntos principales del pliego petitorio destacan la apertura formal de investigaciones sobre los reportes de maltrato, el incremento en la presencia policial, la atención inmediata a denuncias de abandono y la apertura de una mesa de diálogo permanente con las autoridades locales.
La asociación protectora enfatizó que su llamado no persigue fines políticos ni busca confrontaciones con la administración en turno, sino fomentar una auténtica cultura de protección y respeto hacia los animales. Concluyeron reiterando que la seguridad y el bienestar dentro de los espacios públicos dependen de una corresponsabilidad activa entre la sociedad civil y el gobierno municipal para erradicar cualquier manifestación de crueldad.