El Banco Popular de China (PBOC) anunció un incremento del 4% al 6% en las reservas obligatorias en moneda extranjera que deben mantener las instituciones financieras, con el propósito de moderar la apreciación del yuan frente al dólar estadounidense y regular la liquidez en el sistema bancario.
Esta medida, que entrará en vigor a partir del 15 de noviembre de 2026, obligará a los bancos comerciales a mantener una mayor cantidad de divisas inmovilizadas, lo que según estimaciones de agencias financieras podría retirar aproximadamente 24 mil millones de dólares del mercado.
La decisión del banco central responde a la sostenida ganancia acumulada por la moneda china durante el año, impulsada por los sólidos superávits comerciales y el incremento de las exportaciones, factores que llevaron al yuan a alcanzar sus cotizaciones más altas desde 2022.
Aunque un tipo de cambio fuerte beneficia el poder adquisitivo de la moneda local, también representa un reto competitivo para el sector exportador del gigante asiático al encarecer los productos fabricados en territorio nacional para los compradores internacionales.
Tras el anuncio de la política monetaria, el yuan registró una depreciación temporal en los mercados cambiarios, mientras los analistas evalúan si la medida logrará frenar de manera definitiva la tendencia alcista de la divisa frente al dólar.