Con el propósito de optimizar la atención médica, abatir rezagos históricos y mejorar la infraestructura hospitalaria en todo el país, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, dio a conocer la implementación de un programa emergente estructurado en 12 acciones concretas a ejecutar en un plazo de 120 días dentro del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).
Durante la conferencia matutina, la mandataria federal destacó que este modelo de intervención integral ya se encuentra en marcha con resultados favorables en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y próximamente se extenderá al esquema IMSS-Bienestar. Por su parte, el director general del ISSSTE, Martí Batres Guadarrama, detalló que el plan contempla la conclusión y arranque de obras hospitalarias prioritarias en diversas entidades, la construcción de 100 nuevos consultorios y la contratación de más de 2,400 profesionales de la salud, entre médicos especialistas, generales y personal de enfermería.
Asimismo, la estrategia federal contempla la basificación y mejora laboral de miles de trabajadores, el mantenimiento correctivo y preventivo de quirófanos, la adquisición de equipos de alta tecnología —como tomógrafos, resonadores magnéticos y mastógrafos—, así como garantizar un abasto de medicamentos superior al 95 por ciento en todas las unidades médicas del país. Adicionalmente, se intervendrán 64 salas de urgencias y se implementarán herramientas digitales para agilizar el otorgamiento de citas y el seguimiento de recetas electrónicas.
En paralelo, el director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto, informó sobre los avances del programa homólogo en dicha institución, resaltando el incremento salarial del 8 por ciento para trabajadores y jubilados, la apertura de miles de nuevas plazas para especialistas, la puesta en marcha de equipos médicos avanzados y la implementación de turnos vespertinos y de fines de semana para abatir el rezago quirúrgico acumulado.