Durante la sesión ordinaria del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE), representantes de diversas fuerzas políticas, encabezados por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y la organización Somos México, exigieron la separación temporal o la renuncia definitiva de Guadalupe Taddei Zavala a la presidencia del organismo autónomo.
Los cuestionamientos y reclamos de la oposición surgieron a raíz de la divulgación de investigaciones periodísticas que señalan presuntos conflictos de interés en las contrataciones de proveedores de materiales electorales, vinculando a la titular del instituto con relaciones comerciales cercanas a empresas adjudicatarias de contratos dentro del órgano electoral.
Durante las intervuciones de los representantes partidistas, se solicitó formalmente iniciar indagatorias exhaustivas y que Taddei Zavala se separe de su cargo para garantizar la transparencia y la imparcialidad institucional de cara a los próximos procesos comiciales; postura que contrastó con las intervenciones de representantes oficialistas, quienes abogaron por agotar los cauces institucionales de revisión.
Por su parte, la consejera presidenta rechazó categóricamente los señalamientos de favoritismo o corrupción, asegurando que las adquisiciones del instituto se encuentran apegadas estrictamente a los marcos legales de fiscalización y auditoría. Taddei afirmó que continuará al frente de sus funciones constitucionales y manifestó su disposición para colaborar con las instancias fiscalizadoras correspondientes.