En medio de un escenario político complejo marcado por diferendos institucionales, el gobernador del estado, Alejandro Armenta Mier, y el presidente municipal de Puebla, José Chedraui Budib, sostuvieron una reunión privada en las instalaciones del Centro Integral de Servicios (CIS) de Angelópolis. El encuentro, desarrollado la noche del jueves, tuvo como eje central la revisión de los montos de inversión estatal de más de 11 mil 500 millones de pesos y los proyectos prioritarios destinados a la capital poblana.
La reunión cumbre se llevó a cabo tras semanas de tensiones públicas y fricciones abiertas entre ambas administraciones gubernamentales. Las diferencias entre el gobierno estatal y el ayuntamiento se habían intensificado debido a múltiples reclamos ciudadanos y operativos, entre los que destacaron los retrasos en la atención al bacheo de calles, la falta de mantenimiento vial y la aparente escasez de apoyo por parte de los agentes de tránsito municipales en zonas con obras a cargo del estado.
Asimismo, las tensiones incluyeron desacuerdos previos en torno a la agilización de permisos para obras de infraestructura metropolitana de gran envergadura, como el Sistema de Transporte por Cable (Cablebús). A esto se sumaron las discusiones sobre la planeación de proyectos de inversión en los barrios fundacionales de la ciudad —incluyendo la propuesta de Grupo Carso en El Alto— y las divergencias naturales derivadas de la cercanía con el próximo proceso electoral de 2027.
Con este cónclave a puerta cerrada, ambos mandatarios buscaron limar asperezas y establecer canales de comunicación directa que permitan destrabar los proyectos pendientes en beneficio de los poblanos. La coordinación entre los niveles estatal y municipal será determinante en los próximos meses para atender tanto las demandas ciudadanas en materia de infraestructura como la creciente crisis en la percepción de seguridad pública en la Angelópolis.