El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, rechazó de manera categórica que las negociaciones comerciales entre México y Estados Unidos se encuentren paralizadas. Desde la Ciudad de México, el funcionario federal aseguró que ambos gobiernos mantienen abiertas las conversaciones diplomáticas y técnicas con el propósito central de alcanzar acuerdos concretos en torno a la reducción de aranceles que actualmente gravan a los productos de exportación nacional.
Las declaraciones del titular de Economía se emitieron durante su comparecencia ante comisiones de la Cámara de Diputados, en un contexto marcado por diversas versiones periodísticas que señalaban supuestos obstáculos e inmovilidad para concretar un entendimiento comercial con la administración de Washington. Ebrard enfatizó que el trabajo bilateral no se ha detenido y que la prioridad del gobierno mexicano sigue siendo lograr una disminución sustancial en las tarifas al acero, aluminio y sector automotriz.
El funcionario federal reconoció que estas negociaciones se han prolongado por más de un año y señaló que, aunque no existe una fecha fatal definida para concluir formalmente los convenios, se mantiene la expectativa de obtener resultados positivos en el transcurso de las próximas semanas o meses. Ante los reportes sobre la supuesta oposición del secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, para flexibilizar determinadas tarifas vigentes, Ebrard aclaró que en los encuentros sostenidos no ha percibido una negativa rotunda por parte de sus contrapartes para avanzar en el tema.
Asimismo, detalló que las pláticas se desarrollan de manera frecuente entre los equipos de trabajo de ambas naciones, buscando esquemas que tomen como referencia las condiciones que Estados Unidos mantiene con otros socios comerciales, particularmente en lo que se refiere al sector automotriz. En paralelo, el secretario adelantó que antes de que concluya el año en curso se llevará a cabo la cuarta ronda bilateral de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), un encuentro clave para alinear prioridades y reducir la incertidumbre de los mercados corporativos e inversionistas.
Con estas acciones, el Gobierno de México reafirma su compromiso de proteger los intereses productivos nacionales frente a los cambios en la política comercial de su vecino del norte. Ebrard concluyó reiterando que el diálogo bilateral continúa fluyendo y que la administración federal mantendrá una postura firme y abierta para asegurar condiciones más justas y competitivas para el intercambio comercial en la región de Norteamérica.