La planta armadora de Volkswagen de México, ubicada en el municipio de Cuautlancingo, Puebla, se encuentra en un punto crítico laboral que podría derivar en la colocación de las banderas rojinegras el próximo jueves 22 de octubre a partir de las 11:00 horas. Esta eventualidad surge luego de que el personal operario sindicalizado decidiera rechazar en votación la propuesta de acuerdo bianual previa, la cual había sido negociada entre la representación directiva de la empresa y la dirigencia del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (SITIAVW).
Ante el contundente resultado emitido por la base trabajadora, la empresa automotriz de origen alemán emitió un posicionamiento oficial en el que manifestó su profunda preocupación y decepción por la postura asumida en las urnas. No obstante, la representación patronal subrayó que respeta íntegramente la decisión expresada por los obreros y el procedimiento legalmente establecido en la normativa laboral vigente, manteniendo abiertos los canales formales para dialogar antes de que venza el plazo fijado en el emplazamiento a huelga.
En un comunicado dirigido a todo su personal, la directiva de la compañía precisó que la propuesta económica y contractual rechazada por los obreros fue el fruto de varios meses de exhaustivas mesas de negociación. Durante dicho proceso, la representación sindical tuvo conocimiento detallado sobre los severos desafíos operativos y financieros que enfrenta el grupo automotriz a nivel global, así como las complejas condiciones de competitividad que prevalecen en la industria automotriz actual.
De igual forma, la firma sostuvo que la oferta presentada constituía el mayor esfuerzo económico técnicamente viable en el entorno actual. Asimismo, advirtió que el estallamiento de un paro de labores pondría en grave riesgo la continuidad de las operaciones y el futuro inmediato de una factoría emblemática que cuenta con cerca de 70 años de historia en territorio poblano, además de impactar de manera directa e indirecta a decenas de miles de familias que dependen de la cadena de valor automotriz.
Finalmente, Volkswagen aclaró que el rechazo de la oferta salarial no implica la suspensión inmediata o intempestiva de las actividades productivas dentro de las naves industriales. La fábrica mantendrá su ritmo de producción normal hasta que las autoridades laborales emitan una determinación legal o venza el plazo programado para el 22 de octubre a las 11:00 horas, reiterando su disposición absoluta al diálogo constructivo para alcanzar acuerdos que garanticen la estabilidad laboral en la entidad.