Las aerolíneas mexicanas han recuperado la facultad de planear y operar nuevas rutas y frecuencias hacia Estados Unidos desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), luego de que el gobierno estadounidense levantara las restricciones vigentes. La decisión fue adoptada por el Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT) tras evaluar los avances derivados del diálogo bilateral en materia de aviación civil.
La controversia, iniciada meses atrás, se originó cuando las autoridades norteamericanas cuestionaron ciertos aspectos de la normatividad y la asignación de horarios en los aeropuertos metropolitanos de México, además del traslado de las operaciones de carga hacia el AIFA. Sin embargo, tras la firma de acuerdos y memorándums de entendimiento entre la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes y las contrapartes estadounidenses, se logró destrabar el conflicto operativo.
El levantamiento de estas restricciones normativas abre un panorama favorable para el sector aéreo nacional, permitiendo a empresas como Aeroméxico, Volaris y Viva Aerobus reestructurar su oferta comercial hacia el mercado del vecino país del norte. Las aerolíneas podrán evaluar la viabilidad de nuevos destinos con base en la demanda de los pasajeros y las condiciones competitivas del mercado internacional.
Ambos gobiernos destacaron que este acuerdo refleja la voluntad de mantener una cooperación bilateral sólida y un sistema de aviación moderno, seguro y competitivo. La medida no solo beneficia la conectividad turística y de negocios, sino que también fortalece la integración económica y el intercambio de pasajeros entre ambas naciones.