La Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) notificó de manera oficial una sanción económica por 20 mil dólares en contra de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). La resolución del órgano rector se derivó de los cánticos de carácter antimusulmán dirigidos hacia la selección de Egipto por un sector de la afición española durante la celebración de un partido de preparación amistoso.
Los hechos bajo investigación se registraron el pasado 31 de marzo de 2026 sobre el césped del RCDE Stadium, ubicado en Barcelona, marco en el cual ambos representativos nacionales disputaron un encuentro previo al Mundial que concluyó empatado sin anotaciones. De acuerdo con las indagatorias de la Comisión Disciplinaria, grupos de seguidores entonaron de forma reiterada la consigna «musulmán el que no bote», la cual irrumpió durante los minutos iniciales del primer tiempo y se repitió al arranque de la parte complementaria.
La actitud de la grada generó el rechazo inmediato de figuras del balompié, entre ellas el futbolista internacional Lamine Yamal, de fe musulmana, quien calificó las expresiones como conductas discriminatorias e intolerables. Pese a que la federación ibérica alegó haber reaccionado de forma expedita emitiendo advertencias por el sistema de audio local y colaborando con el personal de seguridad para frenar las consignas, la FIFA determinó que existió un uso discriminatorio de la identidad religiosa.
Además de la penalización monetaria, el fallo contempla el cierre de al menos el 15 por ciento de la capacidad del estadio que albergue el próximo duelo amistoso de la selección española como local. No obstante, el organismo permitió que los asientos restringidos sean reasignados a familias y organizaciones enfocadas en la lucha contra la discriminación. Tras confirmarse la ratificación de la condena en la Comisión de Apelación, la RFEF anunció que recurrirá la decisión ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).