PUEBLA, PUEBLA. — El Partido del Trabajo (PT) en la entidad ha fijado de manera clara su postura política con vistas a los comicios que se celebrarán en el año 2027. La dirigencia y sus representantes locales han expresado abiertamente su intención de mantener y consolidar la alianza electoral que han venido construyendo con el partido Morena en los últimos años, con el firme propósito de garantizar triunfos contundentes en las urnas.
El diputado local José Luis Figueroa externó que la cooperación entre ambas fuerzas políticas resulta estratégica e indispensable para el escenario político venidero. El legislador descartó de forma categórica que exista un riesgo de ruptura o distanciamiento entre los partidos que integran el bloque oficialista, enfatizando que la unión de fuerzas es el factor determinante para asegurar la continuidad de los Proyectos de Gobierno en la región.
Durante sus declaraciones, el representante parlamentario explicó que las mesas de negociación y acuerdos formales comenzarán una vez que el partido guinda concluya sus procesos internos de selección para las candidaturas municipales. Posteriormente, los comités ejecutivos de ambos partidos establecerán una agenda de trabajo conjunta para acordar la distribución de espacios, definir los perfiles competitivos y trazar la ruta de la campaña electoral.
Asimismo, al abordar el clima de contienda interna que se vive dentro del movimiento, Figueroa sostuvo que todas las militantes y los militantes tienen el pleno derecho de manifestar sus legítimas aspiraciones políticas. De igual manera, rechazó que desde la administración estatal existan favoritismos hacia determinados perfiles, asegurando que la contienda interna se mantendrá bajo principios de equidad y apertura para los participantes.
Finalmente, el diputado indicó que mantendrá una agenda activa de trabajo territorial mediante recorridos permanentes en colonias, inspectorías y juntas auxiliares del estado. Esta presencia en las comunidades le permitirá recopilar las inquietudes directas de la población para traducirlas en iniciativas de carácter legislativo, mientras de forma paralela las dirigencias partidistas desahogan las etapas organizativas con miras a la contienda del 2027.