El Gobierno del Estado de Puebla fortaleció sus estrategias de seguridad pública mediante la incorporación de dos aeronaves no tripuladas de alta tecnología. Estas herramientas avanzadas se integrarán directamente a la segunda fase del proyecto de videovigilancia sobre la autopista 150, complementando el monitoreo que realizan las 106 cámaras instaladas en el tramo carretero que conecta la capital poblana con Esperanza.
Las nuevas unidades aéreas cuentan con especificaciones técnicas diseñadas para operativos de gran alcance, entre las que destacan una autonomía de vuelo de hasta 13 horas, un alcance de supervisión de 180 kilómetros y una capacidad de carga útil de 15 kilogramos. Además, incorporan un sistema de despegue y aterrizaje vertical, lo que les permite desplegarse en áreas estratégicas sin la necesidad de utilizar una pista de aviación convencional.
Entre sus funciones operativas, las aeronaves disponen de cámaras térmicas de alta definición para incursiones nocturnas y mecanismos de protección ante posibles interferencias. Esta infraestructura facilitará la detección oportuna de tomas clandestinas de hidrocarburos, la localización de personas en zonas de difícil acceso y la transmisión de video en tiempo real al Complejo de Coordinación, Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones e Inteligencia (C5i).
La implementación de esta tecnología busca robustecer la coordinación entre las corporaciones policiales de los tres órdenes de gobierno, la Fiscalía General del Estado y la Fiscalía General de la República. Asimismo, la estrategia se alinea con los ejes de seguridad nacional orientados al uso de inteligencia, prevención y protección de los derechos humanos en las principales vías de comunicación de la entidad.