La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, firmó este miércoles el decreto de reforma constitucional que fija como condición obligatoria poseer de forma exclusiva la nacionalidad mexicana para contender por la Presidencia de la República, las gubernaturas de los estados o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. El acto tuvo lugar durante la conferencia matutina efectuada en las instalaciones de Palacio Nacional.
La modificación aprobada afecta directamente el texto de los artículos 82, 116 y 122 del ordenamiento constitucional mexicano. Entre sus puntos clave, la reforma establece que cualquier ciudadano que posea doble nacionalidad y aspire a registrarse para alguno de estos cargos de elección popular deberá formalizar su renuncia expresa a la ciudadanía extranjera antes de presentar su solicitud formal ante los órganos electorales.
Asimismo, el nuevo marco normativo estipula estrictas restricciones para las autoridades electas durante el desempeño de sus funciones. Quienes asuman la titularidad del Ejecutivo Federal o de los ejecutivos estatales no podrán adquirir una segunda nacionalidad mientras permanezcan en el encargo, ni podrán solicitar amparo o protección diplomática ante gobiernos o tribunales extranjeros invocando un estatus de ciudadanía diferente al mexicano.
La titular del Ejecutivo Federal precisó que la disposición comenzará a aplicarse a partir del proceso electoral del año 2028, una vez completada la ruta de ratificación por parte del Congreso de la Unión y la mayoría de las legislaturas locales. Tras la firma del decreto, el documento será publicado en el Diario Oficial de la Federación, paso previo a la elaboración del reglamento secundario que detallará los requisitos y trámites administrativos que deberán seguir los aspirantes.