Locatarios del emblemático Mercado El Alto protagonizaron una manifestación pacífica en las inmediaciones del recinto para exigir la inmediata destitución de su dirigente, Raúl Méndez. Los inconformes señalaron que la administración del mercado ha incurrido en múltiples anomalías que perjudican de forma directa el patrimonio de los trabajadores y el desarrollo comercial de la zona.
Entre las principales denuncias, los locatarios expusieron que han sido víctimas de supuestos actos de extorsión, cobros indebidos de cuotas no reguladas y el despojo arbitrario de locales comerciales. Afirmaron que el clima de hostigamiento e incertidumbre legal ha llevado al cierre forzado de varios espacios de venta, afectando la economía de las familias que dependen del tradicional centro gastronómico y cultural.
Los comerciantes explicaron que las disputas internas y la falta de transparencia en la gestión de la mesa directiva han derivado en una marcada disminución de clientes e ingresos. Aseguran que la imagen turística del espacio se ha deteriorado considerablemente, por lo que resulta indispensable un cambio de liderazgo para devolver la estabilidad y la tranquilidad al inmueble.
Ante esta problemática, los manifestantes hicieron un llamado urgente a las autoridades del Ayuntamiento de Puebla y a la Fiscalía General del Estado para que intervengan formalmente en el conflicto. Solicitaron auditorías a la gestión actual, protección a sus derechos laborales y las garantías necesarias para llevar a cabo una elección democrática que renueve la representación del mercado.