Con el propósito de mitigar los riesgos asociados a la llegada del periodo de lluvias más intenso del año, el Gobierno del Estado puso en marcha un programa preventivo interinstitucional de amplio alcance. Las acciones prioritarias se centran en la limpieza integral, desazolve de drenajes y saneamiento de los cauces de ríos y arroyos en municipios vulnerables.
Las cuadrillas de trabajo, compuestas por personal de infraestructura y servicios públicos, han comenzado las labores operativas en puntos críticos donde históricamente se registran taponamientos y desbordamientos. La meta principal es asegurar el flujo adecuado de los escurrimientos pluviales para evitar inundaciones en áreas urbanas y de cultivo.
El plan de trabajo es supervisado por la Coordinación General de Protección Civil en articulación continua con los ayuntamientos involucrados. Como parte de la estrategia, se han instalado comités de vigilancia permanente para monitorear los niveles de agua de los principales ríos y actuar con rapidez en caso de cualquier eventualidad que ponga en riesgo a la población.
De igual forma, las autoridades estatales emitieron un llamado urgente a la ciudadanía para sumarse a estas labores de prevención mediante la correcta disposición de los residuos sólidos. Se enfatizó la importancia de evitar tirar basura en barrancas y banquetas, factor que constituye una de las causas principales de la saturación de los colectores pluviales.