PUEBLA, PUE. — La armadora automotriz Volkswagen de México emitió un posicionamiento institucional en el que defendió la propuesta de incremento global del 10.04% acordada previamente con la representación del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (SITIAVW). La postura de la empresa se da luego de que la base trabajadora rechazara el acuerdo contractual durante el proceso de votación interna, abriendo una fase de incertidumbre laboral en la planta ubicada en Cuautlancingo.
En su comunicado, la firma de origen alemán aseguró que el paquete del 10.04% —distribuido entre aumento directo al salario y prestaciones adicionales— representa el «mayor esfuerzo financiero viable» que la compañía puede ofrecer bajo las condiciones económicas y operativas actuales de la industria automotriz a nivel global. La directiva enfatizó que la propuesta buscaba equilibrar la protección del poder adquisitivo de sus colaboradores con la sostenibilidad operativa y la competitividad futura de la planta en Puebla.
Tras el contundente rechazo manifestado por la mayoría de los obreros en las urnas, la revisión del Convenio Colectivo de Trabajo ha entrado en una fase crítica de negociación. Ambas partes acordaron una prórroga al emplazamiento a huelga que vence en las primeras semanas de octubre, lo que otorga un margen de tiempo para retomar las mesas de diálogo y buscar alternativas que satisfagan las demandas de la fuerza laboral sin comprometer la estabilidad económica de la ensambladora.
El proceso negociador entre Volkswagen y el SITIAVW es seguido de cerca por diversos sectores productivos y gubernamentales del estado, ya que la planta automotriz constituye uno de los motores económicos e industriales más importantes del centro del país. En los próximos días, la directiva patronal y el comité sindical deberán definir los nuevos ejes de discusión para alcanzar un acuerdo definitivo antes de la fecha límite y evitar el estallido de un paro laboral.