PUEBLA, Pue. — Las investigaciones en torno a la desaparición de María Luisa dieron un giro sustancial luego de que la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y la Fiscalía General del Estado (FGE) revelaran que la principal línea de investigación apunta a un probable ajuste de cuentas entre grupos delictivos. Las autoridades indicaron que los análisis del entorno de la víctima y los indicios recabados en el lugar de los hechos sugieren que el móvil del suceso está relacionado con actividades ilícitas.
Las corporaciones de inteligencia explicaron que, tras el cruce de datos y la revisión de antecedentes, se lograron establecer vínculos operativos entre personas del círculo cercano de la desaparecida y células con presencia en la zona metropolitana. Agentes de la Fiscalía Especializada han intensificado los peritajes en materia de telefonía y análisis de cámaras de seguridad para reconstruir la ruta utilizada por los presuntos responsables durante la privación de la libertad.
A pesar de que la principal hipótesis ministerial apunta a rencillas criminales, las autoridades de procuración de justicia remarcaron que los protocolos de búsqueda continúan desplegándose de manera rigurosa sin descartar ninguna otra posibilidad. La prioridad de las brigadas de campo sigue siendo la localización de María Luisa y el esclarecimiento integral de la cadena de acontecimientos que derivaron en su no localización.
El Gobierno del Estado y las corporaciones policiales reiteraron su compromiso de actuar con firmeza ante cualquier hecho delictivo, asegurando que las indagatorias avanzarán de forma imparcial hasta dar con los responsables materiales e intelectuales. La FGE mantendrá bajo resguardo los detalles específicos de las líneas de investigación para no comprometer el éxito de los operativos en curso.