Una corte federal de apelaciones ratificó la medida que prohíbe al Servicio de Impuestos Internos (IRS, por sus siglas en inglés) traspasar información confidencial de los contribuyentes al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El veredicto unánime del tribunal confirmó que la transferencia de estos datos privados con fines de repatriación forzada quebranta los marcos legales de privacidad establecidos por el Congreso estadounidense.
La sentencia, aprobada por un panel de tres jueces del Circuito del Distrito de Columbia, invalidó el convenio previo establecido entre la agencia tributaria y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Esta decisión representa un obstáculo legal para la estrategia de la administración federal saliente, la cual buscaba aprovechar los padrones fiscales como herramienta de localización de personas en situación migratoria irregular.
De acuerdo con el expediente judicial, la dependencia recaudadora alcanzó a compartir cerca de 47 mil expedientes personales con las autoridades de control fronterizo antes de la suspensión del acuerdo. En la argumentación del fallo se recordó que las estrictas cláusulas de secreto fiscal surgieron como salvaguarda posterior al caso Watergate, con la finalidad de evitar que las bases de datos gubernamentales se utilicen de manera arbitraria para otros fines.
Organizaciones civiles promotoras de los derechos de los contribuyentes celebraron la ratificación judicial, tras advertir que la entrega de datos personales ponía en riesgo el cumplimiento hacendario de millones de usuarios que operan mediante el Número de Identificación Personal del Contribuyente (ITIN). Mientras el gobierno evalúa llevar el caso ante la Suprema Corte, la resolución mantendrá el bloqueo absoluto al intercambio de datos entre ambas dependencias.