CIUDAD DE MÉXICO. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encara la rendición de cuentas de su segundo informe de gobierno respaldada por altos niveles de popularidad ciudadana. De acuerdo con diversas mediciones demoscópicas, la titular del Ejecutivo federal ha registrado índices de aprobación superiores a los que obtuvo el expresidente Andrés Manuel López Obrador al término de su segundo año al frente de la administración pública nacional.
Las métricas actuales reflejan un sólido margen de respaldo para la mandataria federal. Distintas casas encuestadoras y medios de comunicación ubican la aceptación de la presidenta en un rango que va del 68 al 73 por ciento. Estos números la colocan en un escenario favorable frente a la opinión pública, superando por una diferencia de al menos 8 puntos porcentuales la valoración que registraba López Obrador durante el mes de agosto de 2020.
El contraste entre ambas gestiones no solo se evidencia en los porcentajes de aprobación, sino también en la naturaleza de las coyunturas complejas que cada uno ha tenido que enfrentar durante su segundo ejercicio de gobierno. Mientras que en 2020 López Obrador rindió su informe en medio del punto crítico de la emergencia sanitaria por Covid-19 —que acumuló más de 108 mil decesos en dicho periodo—, la actual administración se desenvuelve en un marco de tensión política y económica internacional.
En el contexto actual, el gobierno de Sheinbaum se ha visto obligado a gestionar un escenario internacional convulso. Entre los principales desafíos externos destacan el impacto de la política arancelaria impuesta por Estados Unidos a escala global, los conflictos bélicos en Oriente Medio y Sudamérica, así como las recurrentes presiones de carácter intervencionista hacia la soberanía nacional, eventos que han probado la firmeza de la política exterior mexicana.
Ante este panorama, la rendición de cuentas de la mandataria se llevará a cabo desde el Patio de Honor de Palacio Nacional ante aproximadamente 300 invitados de honor. Al evento asistirán los 32 gobernadores de las entidades federativas, integrantes del gabinete legal y ampliado, así como titulares de diversas dependencias federales. La ceremonia marca el cierre de un ciclo clave en el que la jefa del Ejecutivo reafirma su nivel de respaldo social frente a los retos del país.